Capitulo 16 – Batalla en Isla Theramore, cuarto acto – Sylvanas triunfante
Capitulo 16 – Batalla en Isla Theramore, cuarto acto – Sylvanas triunfante
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- Jaina, hay algún medio para que salgas de la isla? o puedes crear algún portal para irte lejos de aquí? – pregunto Illiana – lo más seguro es que Sylvanas quiera matarte directamente -
- No voy a huir como una cobarde, mi gente me necesita aquí luchando junto a ellos, no escondiéndome – dijo la archimaga – mi padre murió luchando hasta el final, su causa era equivocada, pero como él, peleare con todas mis fuerzas hasta el final -
- Entonces debemos prepararnos para enfrentarla – dijo Kyra – solo disponemos de estos soldados para defendernos aquí? -
- Si no crees que es suficiente, quizás un poco de magia sea de utilidad – dijo el archimago Tervosh saliendo de la torre, venía acompañado de varios magos y una elfa nocturna.
- Gusto en verte Kyra – dijo la elfa saludando – no esperaba encontrarte aquí -
- Pained, que sorpresa – dijo la elfa – no sabía que estabas aquí en Theramore –
- Hace tres meses vine como observadora de los Kaldorei, Jaina solicito a la Hermandad de Elune la presencia de elfos nocturnos aquí, deseaba que la ciudad tuviera habitantes de todas las razas de la alianza, Tyrande me envió para inspeccionar la ciudad y elaborar un informe sobre la factibilidad de que nuestra raza pueda habitar permanentemente en la ciudad, sabes que no nos gusta encerrarnos en edificios de piedra, como es el común de los edificios humanos -
- Si, hay mucha piedra aquí para mi gusto –
- Nunca me imagine que tú eras una de las elfas de las que hablo la paladín esta mañana, ya que dijo que venían junto a miembros de la horda –
- Yo tampoco imagine que después de años de combatir a los orcos en Ashenvale, terminaría siendo amiga de su señor y sus amigos –
- Entonces el orco que viene con ustedes es el líder de los orcos de Ashenvale? -
- Si, y lo más importante es que gracias a él, los warsong quieren lograr la paz con los elfos nocturnos, y voy a hacer todo lo que este de mi parte para ayudar a conseguirlo -
- Mas tarde habrá tiempo para hablar de sus asuntos kaldoreianos – dijo Tervosh – ahora tenemos que prepararnos para un ataque enemigo -
- Esta bien, mas tarde podremos seguir conversando – dijo Pained.
- Por supuesto – dijo Kyra – si acaso hay un más tarde –
Un escuadrón de soldados rápidamente se posiciono en el camino, entre la separación de los muros que rodean la torre, permanecieron en guardia, con sus espadas en la diestra y sus escudos en la siniestra, listos para recibir a los atacantes.
Otro escuadrón de soldados armados con ballestas subió a los muros y se distribuyo en las torres y los adarves. La parte superior de las torres no eran tan grandes como las defensivas del muro que rodea a la ciudad, no tenían el espacio suficiente para albergar cañones ni balistas.
Los soldados cargaron las ballestas, listos para utilizarlas en contra de los undeads.
El sonido de los cañonazos resonaba en el aire, lentamente el cielo se nublo completamente y la oscuridad cubrió toda la ciudad.
Pronto no pudieron ver la puerta principal, solo su silueta recortada en la oscuridad.
- Esto no me gusta – dijo Jaina – la ciudad en penumbras es perfecta para un ataque sorpresa -
- Sylvanas está aquí – dijo Kelline – siento su presencia -
- Yo también la percibo – dijo Illiana – es como si escuchara su voz en mi cabeza -
Los presentes miraban en dirección a la puerta, vieron un destello azul que ilumino por instantes la torre defensiva este aledaña a la puerta, un segundo destello ilumino la torre oeste.
Solo pasaron unos instantes y desde la misma dirección se escucho un estruendo, sonó como madera y metal rompiéndose.
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- Razas mortales, su tiempo en este mundo se ha terminado! – resonó una terrible voz en el aire.
- Es ella – dijo Kelline – está atacando la puerta -
- Que pasara? – dijo Jaina – porque las torres defensivas no disparan? deberíamos ver el brillo de los fogonazos en la oscuridad –
- Los destellos azules de hace unos minutos – dijo Illiana – eso me pareció el aliento de un wyrm de hielo, debió congelar las torres dejándolas inutilizadas -
- Maldición, entonces trae a uno de esos dragones de hielo – dijo Kyra – enfrentamos a varios en hyjal hace 5 años, son enemigos formidables -
- Si, son muy poderosos – dijo Illiana – hace más de un mes enfrentamos a uno, casi nos mato a todos –
Los presentes en la torre de Jaina vieron a la distancia el fogonazo de una de las torres defensivas de la puerta, segundos después pudieron ver al enorme wyrm de hielo agitando sus alas en el aire y posteriormente atacando la torre este.
- Vean eso – dijo el mago – esa bestia está destruyendo las torres defensivas de la puerta -
- Eso solo puede significar que esta despejando el camino para iniciar un ataque terrestre por la puerta principal – dijo Jaina -
- Que la luz proteja a nuestros amigos allí – murmuro Illiana – Drakonus, donde estas? –
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Todos vieron como ambas torres fueron destruidas, entonces el dragón de huesos se elevo quedando unos segundos inmóvil en el aire por encima de la puerta principal, luego comenzó a moverse en dirección este, pronto se perdió de vista debido a la oscuridad. Segundos después escucharon otro estruendo.
- Al parecer está destruyendo todas las torres defensivas del muro perimetral – dijo Pained.
- Y seguramente cuando termine vendrá hacia acá – dijo Kyra.
- Soldados, prepárense para combatir – dijo Jaina.
- Mi señora, alguien se acerca – dijo uno de los soldados de la primera línea defensiva – es un escuadrón de nuestros soldados -
El pequeño grupo de humanos se acerco a la hilera de soldados.
- Mi señora, soy Byron, fuimos enviados por el comandante Samaul para protegerla -
- Y donde está Samaul? – pregunto Jaina.
- Se quedo en la ciudadela Foothold con sus hombres, los soldados muertos que estaban en las mazmorras se reanimaron, los encerramos para que no pudieran salir a la ciudad, el comandante va a incendiar toda la fortaleza para destruirlos -
- Entonces las victimas ya comenzaron a reanimarse – dijo Illiana -
Byron miro sorprendido a la undead.
- No te preocupes – dijo Jaina – ella está de nuestro lado, al igual que esta banshee –
- Entonces tú eres la banshee que traiciono a los undead – dijo Byron.
- Sí, soy yo, y puedo detectar a otras banshees en las cercanías, y percibo que ninguno de ustedes es una – dijo la elfa.
- Acaso podría haber alguna con la forma de uno de nuestros soldados? – pregunto Tervosh.
- Así es – dijo Illiana – así como había una escondida en el cuerpo de esa aprendiz de mago, puede que hubiera docenas de banshees mas viviendo entre ustedes, aprendiendo sus debilidades y fortalezas, que zonas estan más fortificadas, que zonas más vulnerables, cuántos soldados hay en la ciudad, cuantos civiles, cual era la mejor forma de introducir la plaga para eliminar a gran parte de la población -
Todos permanecieron en silencio escuchando las palabras de la undead.
- Hace una semana la plaga fue introducida por banshees mediante el barco de mercancías – continuo la undead – y desde esta mañana la gente comenzó a morir, esa fue la señal de que pronto atacarían, y justo cuando sus barcos comenzaron a atacar el muelle, casi al mismo tiempo atacan la puerta principal, comienzan a debilitar las torres defensivas y los muertos comienzan a levantarse como zombies sin mente para ayudar en el ataque desde dentro -
- Entonces lo de la plaga era cierto, el comandante Samaul tenía muchas dudas sobre la veracidad de lo que nos dijeron, pero los hechos les han dado la razón, especialmente lo de la plaga que hace que los muertos revivan – dijo Byron – no pude ver a los soldados que revivieron en la fortaleza, pero el comandante dijo que estaban devorando a un soldado que lograron atrapar, y de camino hacia acá encontramos a otros revividos en la posada, mataron a algunas personas y también los estaban devorando –
- Devorando dices? – dijo Illiana sorprendida – estás seguro de eso? -
- Si – dijo Byron – todos los vimos en la posada, sus bocas chorreando sangre con trozos de carne de sus víctimas -
- Esto es grave – dijo Illiana – la nueva plaga no los convierte en simples zombies sin mente como hacia la plaga original del azote, los apotecarios lograron modificarla para transformar a las víctimas en algún tipo de ghoul –
- Ghoul? que es eso? – pregunto Tervosh.
- Son criaturas creadas por las artes necromanticas a partir de cadáveres humanos – dijo Illiana – el azote los uso como el grueso de sus tropas durante la tercera guerra, son feroces luchadores, y al contrario de los forsaken, han perdido toda su humanidad, los recuerdos de su vida pasada, y devoran carne humana para sanar sus heridas -
- Y las personas que esas criaturas mataron en la posada? – pregunto Jaina – podrían convertirse también en estos… ghouls? -
- No lo sé, esto es nuevo para mí – dijo Illiana – la plaga original no tenía el efecto de hacer que los asesinados por los zombies también se convirtieran en zombies -
- Quemamos todos los cuerpos en la posada, también los de las victimas para no arriesgarnos – dijo Byron.
- Señora – dijo otro soldado – se acercan civiles -
Byron los miro y noto de inmediato el tenue brillo amarillento en los ojos y la pálida piel del rostro de los humanos.
- Esos no son civiles – dijo desenvainando su espada – son muertos revividos! -
- Estas seguro? – pregunto otro soldado.
- Si, no dejen que se les acerquen –
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Los humanos corrieron hacia los guardias estirando sus brazos y abriendo su manos, las uñas de los dedos eran más largas de lo normal, como si llevaran meses muertos.
Los soldados se defendieron de los ataques de los revividos usando sus escudos y atacándolos con sus espadas, los ballesteros en los muros comenzaron a disparar en contra de los que venían más atrás.
Jaina y los otros magos también atacaron con conjuros ofensivos de hielo y fuego.
- Espera un momento – dijo Pained a Kyra antes que se encaminaran al combate – tengo algo para ti -
La elfa entro a la torre, segundos después salió con una lanza elfica en las manos.
- Recuerdo que eras mas diestra usando una lanza que una espada – dijo entregándole el arma.
- Gracias – dijo la elfa.
- Espera, déjame ayudarte a combatir contra ellos – dijo Kelline – ya estoy bien –
- No, aun no estás del todo recuperada – dijo Kyra – la herida de tu pecho aun es muy reciente, podría abrirse si peleas –
- Recuerda que estando moribunda elimine a Sharlindra con mi arco, al menos déjame usarlo para atacarlos a distancia -
- Esta bien, quédate junto a Masterwolf y los magos – dijo Kyra comenzando a caminar hacia los soldados – no quiero verte junto a nosotros -
- Lo que tú digas hermana mayor –
Kelline vio como su hermana comenzaba a combatir junto a Illiana y Pained contra los revividos en medio de los soldados de Theramore.
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El cazador orco miro a la elfa y sonrió, la elfa le devolvió la sonrisa, saco una flecha de su carcaj, tenso la cuerda de su arco y apunto a uno de los revividos que atacaba a un soldado.
- Elfas nocturnas son muy hábiles en el uso del arco – dijo Masterwolf – veamos que puede hacer una alta elfa en el cuerpo de una elfa nocturna –
- En vida fui una sacerdotisa, pero ahora tengo el cuerpo y los recuerdos de una cazadora, también quiero saber si estoy a la altura de las circunstancias – dijo Kelline soltando la cuerda.
La flecha cruzo velozmente los 30 metros que la separaban de su objetivo y se incrusto entre los dos ojos del revivido que estaba por alcanzar a un soldado con sus dientes. El impacto sacudió violentamente hacia atrás la cabeza del undead y el soldado se lo saco de encima de un empujón.
- Ese fue un buen tiro – dijo el orco agarrando dos flechas y poniéndolas en la cuerda de su arco – mira esto -
Las dos flechas parecían viajar juntas hacia su objetivo, pero a penas salieron del arco comenzaron a separarse, 30 metros mas allá cada una impacto la cabeza de un revivido.
- Eso fue increíble – dijo Kelline – podrías enseñarme ese tiro -
- No es algo tan difícil, cualquier entrenador de cazador puede enseñártelo, incluso se podría llegar a disparar tres flechas -
- Ustedes dos dejen de hablar – dijo Jaina tras ellos – concéntrense en sus objetivos, no quiero que accidentalmente hieran a mis hombres o a sus amigos -
Kelline y Masterwolf movieron afirmativamente sus cabezas y continuaron disparando en silencio.
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Ante la línea de defensa más de un centenar de revividos yacía en el suelo y continuaban llegando más, muy pocos soldados habían sido heridos y ninguno había muerto, pero pronto algo comenzó a cambiar en los atacantes. Ahora sus uñas y dientes se veían más grandes y sus rostros se veían mas huesudos.
- Se dieron cuenta que estos revividos son diferentes a los que atacaron primero? – dijo Byron.
- Lo note – dijo Illiana – al parecer la plaga los hace cambiar físicamente, cada vez se están pareciendo mas a un ghoul -
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- Es idea mía, o los revividos cada vez se ven más inhumanos – dijo Kelline.
- Si, están cambiando – dijo Jaina – cada undead que llega es ligeramente diferente al anterior -
- Eso significa que… – dijo Kelline cayendo al suelo de rodillas y soltando su arco.
- Que pasa, estas herida? – pregunto Masterwolf agachándose a su lado.
- Siento que ella está en mis pensamientos – dijo la elfa poniéndose las manos en la cabeza – me está hablando directamen…-
La elfa no pudo seguir hablando, cayó al suelo pesadamente.
- Pero que le paso? – pregunto Jaina preocupada.
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- Está muy cerca – dijo Illiana retrocediendo unos pasos, envaino sus dagas y se puso las manos en los oídos – puedo sentir su terrible presencia -
- Kelline la sintió también antes del ataque a la puerta – dijo Kyra mirando hacia atrás, se horrorizo al verla tirada en el suelo junto a Jaina y Masterwolf, rápidamente corrió hacia ella seguida por Illiana.
- Que paso? – dijo Kyra arrodillándose al lado de Kelline.
- No lo se – dijo Masterwolf – de pronto se desmayo -
- También debió sentir la aterradora presencia de Sylvanas, la pobre no debió soportarla, quizás debido a su nuevo cuerpo – dijo Illiana.
- Acaso estará intentando controlarla? – pregunto Jaina.
- Quizás… – dijo Illiana – desconozco que tan fuertes son los lazos entre una banshee y Sylvanas, lo mejor será no perderla de vista ni por un instante -
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Los soldados resistían los feroces ataques de los revividos, que a cada momento cambiaban mas y mas, ahora tenían grandes garras en las manos, parte de la carne de los brazos, tórax y piernas se había caído dejando ver los huesos, las encías se habían retraído y los dientes se veían enormes, la piel del rostro se había secado y las cuencas oculares solo tenían unos puntos brillantes.
- Se han convertido completamente en ghouls – dijo Illiana – realmente los apotecarios mejoraron mucho la plaga -
- No podemos permitir que esta plaga llegue a las ciudades de la alianza – dijo Jaina – podría significar la extinción de nuestra raza –
- Y quizás también el fin de todas las demás razas – dijo Kyra.
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La situación era desesperada para los defensores, los revividos se habían transformado completamente en ghouls eran más feroces y fuertes, varios soldados cayeron víctimas de sus poderosas garras capaces de romper escudos y rasgar armaduras.
De pronto llegaron refuerzos desde la puerta principal, un grupo de soldados comandado por los capitanes Andrews, Thomas y Wymor.
Los recién llegados atacaron a los ghouls acabando con varios de ellos, el resto de criaturas dejo de atacar y huyeron por la misma dirección desde donde llegaron.
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- Capitanes, me da gusto verlos – dijo Jaina – que paso en la puerta principal? -
- No se preocupe mi dama – dijo Wymor – la situación está bajo control –
- Bajo control? – dijo Byron – pero si vimos a esa criatura destruyendo las torres defensivas de la puerta, acaso no los ataco un ejército desde el pantano? -
- Si, los vencimos, la situación está bajo control -
- Esta bien, pero podrían seguir atacándonos, y también ese dragón, todos estén alertas y prepárense para combatir – dijo Jaina -
- Como órdenes mi dama – dijo Wymor.
Los sanadores comenzaron a atender a los heridos.
- Donde están Segvrim, Glory, Raziel, Drilania y Badimazhraz? – pregunto Kyra al capitán Thomas.
- A quienes te refieres elfa? -
- A los aventureros que estaban ayudando la defensa de la puerta, son un humano, un elfo nocturno, un enano, una humana y una tauren -
- Ah, ellos, no se preocupen, vienen en camino, pronto les harán compañía – dijo Thomas dando media vuelta para unirse a sus hombres.
- No me gusto la forma en que dijo eso – dijo Kyra.
- Eso fue algo muy extraño – dijo Illiana.
- La forma en que hablo? -
- No, los ghouls, se supone que han perdido su capacidad de raciocinio, no deberían haber huido como lo hicieron -
- Quizás esos… apotecarios de Sylvanas, hicieron algo para darles instinto de supervivencia o algo así – dijo Masterwolf.
- Es posible – dijo Illiana pensativa – no sabemos que otras sorpresas podría darnos Sylvanas -
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Los sonidos de los cañones de las torres defensivas y los barcos disparando, habían cesado completamente, podían oírse a la distancia los sonidos de espadas chocando y gritos provenientes del muelle. Pronto se escucho algo más.
Un batir de alas acercándose, cada vez sonaba más fuerte.
- Es ella – dijo Illiana – viene hacia acá, puedo sentir su presencia -
- Soldados, todos listos en sus puestos – dijo Jaina.
Todos miraban en dirección sureste, esperando ver aparecer al enorme dragón de huesos, unos pocos miraban en otra dirección esperando que los ghouls regresaran de improviso.
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- Ban… – dijo Kelline abriendo los ojos.
- Estas bien hermana? – dijo Kyra.
- Ellos… son…banshees… – dijo apuntando a Thomas.
El humano miro a la elfa, la expresión de su rostro cambio de la tranquilidad a la ira, inmediatamente desenvaino su espada, los capitanes Andrews y Wymor lo imitaron, al igual que sus hombres, que apuntaban con sus armas amenazadoramente a los demás soldados.
- Eres una maldita traidora – dijo Thomas hablando con dos voces a la vez, una masculina y una femenina – acabas de estropear el plan de mi reina –
- Entonces Andrews también es una banshee – dijo Byron poniéndose ante Thomas con su espada desenvainada – ahora entiendo porque desobedecieron las órdenes del comandante Samaul -
- Jaina, controla a tus fuerzas – dijo Thomas – tengo órdenes de no lastimarlos -
- De no lastimarnos? – dijo Jaina – están atacando mi ciudad, mataron a mucha gente con su plaga y dices que no quieren lastimarnos? -
- Por mi los mataríamos a todos inmediatamente – dijo Thomas fríamente – pero mi reina quiere hablar contigo -
- Hablar conmigo? – pregunto Jaina -
- Así es – dijo Andrews – va a ofrecerte un trato -
Unos minutos después el enorme Wyrm de hielo llego volando por encima del muro este y se poso en el camino justo entre las dos torres, los capitanes y sus hombres se alejaron de los soldados de Jaina y rodearon al dragón de huesos.
- Esperen – dijo Jaina – no quiero que nadie haga nada hasta que yo lo ordene -
- No pensaras hablar con ella – dijo Illiana – vino a destruirnos –
- Mientras exista la posibilidad de negociar una salida diplomática, siempre lo intentare -
Sylvanas bajo de su montura, la maga banshee permaneció en el lomo de la criatura.
La reina banshee avanzo unos pasos quedando justo bajo la cabeza del wyrm de hielo, los soldados se formaron alrededor de ella con sus armas desenvainadas y sin dejar de mirar a los soldados de Jaina
- Lady Jaina Proudmoore, regente de Isla Theramore – dijo Sylvanas saludando a la humana con un gesto mezcla de cortesía y de burla
- Sylvanas Windrunner, Ranger General de Quel’thalas – respondió Jaina saludando cortésmente – a que debo el honor de esta… inesperada visita -
- No te atrevas a burlarte de mí – dijo Sylvanas endureciendo la expresión de su rostro – hace años que ese título no significa nada, todo gracias a tu querido príncipe -
- En ese entonces me entere con mucho dolor de su traición y de lo que le hizo a tu pueblo – dijo Jaina tristemente -
Ambas se miraron unos instantes sin decirse nada, entonces Jaina rompió el silencio.
- Uno de tus lacayos dijo que ibas a ofrecerme un trato -
- En realidad no tenía pensado ofrecerte nada, mi plan consistía en que cuando mis banshees y soldados estuvieran entre ustedes los capturarían a todos con vida, por eso lance un ataque psíquico para dejar fuera de combate a esta traidora y así no pudiera detectar a mis banshees, pero reacciono antes de lo previsto arruinando su captura, afortunadamente me percate de la situación y ordene a mis tropas que no hicieran nada hasta mi llegada -
- Y para que nos quieres con vida? –
- Muy simple Jaina, necesito sus cuerpos intactos para la siguiente fase de mi plan -
- Nuestros cuerpos? -
- Es mejor que te lo explique, y de paso te informare la situación en la isla, ya que al parecer no te has enterado de todo lo que ha pasado – dijo Sylvanas – en estos momentos mis tropas comandadas por mi caballero de la muerte ya deben haber eliminado a todos tus soldados en los muelles, tus hombres que defendían la puerta principal también fueron eliminados, sus cadáveres solo serán útiles para crear abominaciones o zombies sin mente, al igual que el resto de los habitantes de la ciudad, que deben estar siendo atacados por mis ghouls, aunque no creo que dejen mucho de ellos, ya que son caníbales. Y esos pobres soldados en la fortaleza, sus cuerpos calcinados tampoco me serán de utilidad – dijo Sylvanas apuntando en la dirección a la fortaleza.
Todos pudieron ver la silueta de la ciudadela Foothold con llamaradas en la parte superior.
- En conclusión, tu y todos los aquí presentes deben ser los únicos seres vivientes en la isla, y como dije hace unos instantes, necesito sus cuerpos intactos, o lo mas intactos posible, así me ayudaran a apoderarme de las ciudades de la alianza, tal como mis banshees lo hicieron aquí -
- Ese es tu trato? crees que dejándonos con vida vamos a ayudarte a destruir a la alianza? -
- Yo no dije que los dejaría con vida, solo dije que necesito sus cuerpos –
Sylvanas sonrió al ver la expresión de desconcierto en los rostros de sus enemigos.
- Jaina, tu y yo nos conocemos de hace bastante tiempo, desde cuando eras una estudiante de magia en Dalaran junto al príncipe Kael’thas, diría que casi llegamos a ser amigas, solo por eso voy a proponerte algo -
- Te escucho -
- Quiero que se unan voluntariamente a mi ejercito, tendrán una muerte rápida y sin dolor, luego mis necromantes los revivirán, serán tan poderosos como mis forsaken, solo imagínenlo, serán mucho más fuertes, tendrán más resistencia, no sentirán temor y lo mejor de todo, es que sus cuerpos no estarán deteriorados como el de esa traidora – dijo apuntando a Illiana – si, serán perfectos para infiltrarse en las ciudades enemigas y ayudarme a conquistarlas desde dentro, así mi ejercito crecerá cada vez mas y una vez que los Reinos del Este y Kalimdor estén bajo mi control, podremos enfilar hacia Northrend para destruir a Arthas -
- Estas loca, no nos rendiremos, vamos a detenerte ahora, no permitiremos que te apoderes del mundo – dijo la archimaga – estoy segura que tus banshees aquí presentes no podrán derrotar a mis soldados, a mis magos y a estos aventureros –
- Déjame explicarte algo, mi querida Jaina – dijo Sylvanas sonriendo – tan solo los capitanes Thomas, Andrews y algunos de sus hombres son banshees, las envié aquí hace meses para que posesionaran cuerpos humanos, durante este tiempo han aprendiendo a controlar sus nuevos cuerpos y a combatir para estar listas cuando fuera necesario, el capitán Wymor y sus hombres no son banshees, están bajo mi poder debido a un hechizo de encantamiento, lo cual me permite controlarlos mentalmente, un regalo que me dio Arthas cuando me transformo en una banshee, y pronto ese regalo se volverá en su contra -
- Entonces debes estar controlando a Drakonus con ese maldito hechizo – dijo Illiana –
- Tu amado tauren está completamente bajo mi poder – dijo Sylvanas esbozando una maliciosa sonrisa – jamás podrás liberarlo de mis garras -
Illiana corrió hacia Sylvanas, desenvaino sus dagas y salto hacia ella, la reina banshee se limito a sonreír.
Solo a un metro antes de alcanzar su objetivo, Illiana fue detenida por un manotazo del wyrm de hielo, el violento golpe la lanzo por el aire, se detuvo al estrellarse contra una de las torres.
Kyra y Pained rápidamente se acercaron a Illiana, estaba inconsciente y a pesar del fuerte golpe no parecía tener heridas graves.
- Que fortaleza tienen los undead – dijo Kyra – ese golpe nos hubiera hecho pedazos a cualquiera de nosotros -
La elfa la tomo en brazos y se la llevo dejándola junto a Kelline y Masterwolf.
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- Lo siento por la interrupción – dijo Sylvanas encogiéndose de hombros – ahora debes elegir, van a rendirse y unirse a mi ejercito? o será de la forma difícil? de todos modos, todos ustedes morirán antes que acabe el día -
En eso se escucharon pisadas que se acercaban, Jaina miro en dirección a la puerta principal y vio a soldados que se acercaban, debían ser unos doscientos.
- No creo que seas capaz de controlar a tantos soldados – dijo Jaina sonriendo – estos soldados deben ser las patrullas que estaban en el pantano -
- Si, tienes razón, no puedo controlar a tantos soldados a la vez, pero eso no es necesario -
Jaina cambio la expresión de su rostro al ver a los soldados más de cerca, todos tenían vendajes en sus codos y rodillas, sus cabezas estaban cubiertas por cascos, en los visores de sus cascos podían verse puntos brillantes de color amarillento, eran forsakens portando armaduras de soldados de Theramore, se detuvieron junto a Sylvanas y se formaron con los demás soldados.
- Mis fuerzas son superiores Jaina, así que te lo pediré una última vez, ríndanse inmediatamente y únanse a mi -
- No vamos a dejarte ganar tan fácilmente -
- Solo retrasas lo inevitable Jaina, y me haces perder mi valioso tiempo – dijo Sylvanas endureciendo la expresión de su rostro – ahora tú y los tuyos tendrán una muerte dolorosa y sus restos formaran parte de nuevas abominación -
- Eso está por verse, reina banshee – dijo Jaina comenzando a gesticular con sus manos preparando un conjuro.
- Jaina es mía, nadie se atreva a tocarla! – exclamo Sylvanas – capturen a los aventureros vivos, maten a los soldados y a esos magos -
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Los soldados forsaken, las banshees y los soldados controlados por Sylvanas corrieron hacia los soldados de Jaina, varios fueron abatidos por las saetas de los ballesteros apostados en los muros, rápidamente cargaron sus armas y dispararon una segunda andanada, eliminando a mas enemigos, lamentablemente no lograron lanzar una tercera.
Mientras preparaban sus ballestas para seguir atacando, gnolls undead y ghouls subieron a los muros por la parte exterior atacándolos por sorpresa, todos los ballesteros fueron asesinados.
Kelline y Masterwolf comenzaron a disparar en contra de los gnolls y ghouls que bajaban por los muros, los magos también los atacaron con sus conjuros de fuego y hielo.
Kyra, Pained, Byron y los soldados humanos se enfrentaron a los soldados controlados, los soldados banshees y los soldados forsaken.
Las fuerzas de la reina banshee los superaban ampliamente en número, aun así, los defensores no se dejaron intimidar y no cedieron ni un centímetro.
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Jaina lanzo una piroexplosión contra Sylvanas, la enorme bola de fuego se acercaba rápidamente a su objetivo, entonces el wyrm lanzo un cono de hielo que congelo al proyectil flamígero, este cayó haciéndose pedazos en el suelo, solo pequeños trozos de hielo llegaron a los pies de la reina banshee.
Sylvanas tomo una flecha de su carcaj, tenso la cuerda del arco y apunto a Jaina a la cabeza, la archimaga estiro su brazo izquierdo y abrió la mano, de su palma surgieron misiles arcanos que impactaron la flecha haciéndola pedazos, los pequeños dardos siguieron su camino hacia la reina banshee, Sylvanas los evadió todos con facilidad.
- Buen intento – dijo Sylvanas sonriendo – toma esto –
La reina banshee extendió su brazo derecho y abrió su mano, en su palma apareció una especie de bola morada de energía sombría que lanzo en contra de Jaina, el impacto directo la lanzo al suelo.
Sylvanas se acerco rápidamente a Jaina, desenvaino sus espadas y trato de atacarla, la archimaga se defendió con una nova de hielo que dejo inmovilizada a la reina banshee,
Jaina intento un contraataque, pero Sylvanas se libero rápidamente del hielo usando sus espadas e inmediatamente ataco con ellas a la archimaga, las certeras estocadas cortaron el bastón de Jaina y le dejaron heridas en ambos brazos, luego pateo a la humana en el pecho haciéndola caer al suelo al tiempo que envainaba sus espadas.
- Esto se acabo – dijo Sylvanas agarrándola del cuello y levantándola del suelo.
Un guerrero forsaken ataco a dos soldados humanos, con su espada de dos manos los desarmo fácilmente, a uno lo aturdió de un rodillazo y al otro lo golpeo con el mango de su arma dejándolo inconsciente, otro undead se le acerco.
- Soldado Azerthor, que crees que estás haciendo? – pregunto el Ejecutor Arren – nuestra reina fue muy clara, dijo que matáramos a todos los soldados enemigos -
- Lo sé, pero recuerda su plan original de capturarlos a todos con vida, somos muchos más que ellos, podremos reducirlos a casi todos y dañar lo menos posible sus cuerpos –
- Sí, creo que tienes razón – dijo Arren – nuestra reina quizás se moleste por desobedecer sus ordenes, pero capturarlos a todos beneficiara su plan, hagámoslo -
Los soldados forsaken comenzaron a desarmar y capturar a los soldados humanos que enfrentaban, las banshees y los soldados dominados por Sylvanas continuaban matando a los humanos sin prestar atención a las órdenes del ejecutor Arren.
- No importa que maten algunos soldados – dijo Arren – pero nuestra reina ordeno que capturáramos con vida a los aventureros, ven conmigo –
- Si, capturemos a esos molestos héroes – dijo Azerthor.
Ambos undead se dirigieron hacia las elfas nocturnas que combatían cuerpo a cuerpo junto a los soldados humanos.
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- Estas derrotada Jaina – dijo Sylvanas aun sosteniéndola del cuello.
Jaina intentaba desesperadamente de liberarse del agarre de la reina banshee, ya casi no podía respirar cuando la soltó, la archimaga cayó al suelo de rodillas con la respiración entrecortada.
Sylvanas la observo unos instantes, entonces desenvaino sus espadas y las levanto para asestarle el golpe final.
El ataque fue bloqueado por un escudo.
- No permitiré que le hagas daño a mi señora! – exclamo Byron sosteniendo firmemente su escudo.
- Como osas interrumpir mi combate! – exclamo Sylvanas dando un paso hacia atrás.
Casi inmediatamente junto las hojas de sus espadas y dio una fuerte estocada que atravesó el vientre del humano, luego separo violentamente los brazos trazando dos arcos sangrientos en el aire, el cuerpo del humano cayó al suelo cortado a la mitad.
- No quiero que nadie vuelva a interrumpirme – dijo Sylvanas a sus lacayos – rodéenos y no dejen que nadie se acerque -
Los soldados forsaken que estaban más cerca hicieron un círculo alrededor de ambas mujeres dándoles la espalda.
- Lamento la interrupción – dijo Sylvanas apartando con sus pies el cadáver de Byron – en que habíamos quedado? –
- En la parte donde te derroto – dijo Jaina atacando con una explosión arcana.
El sorpresivo ataque hizo caer al suelo a Sylvanas, dándole a Jaina el tiempo suficiente para una invocación.
La reina banshee levanto la vista y vio a un elemental de agua, también vio de reojo como la banshee montada en su wyrm se disponía a atacar a Jaina.
- Dije claramente que nadie se meta en mi combate – dijo Sylvanas apuntándola con un dedo – si la atacas lo lamentaras -
- Como órdenes mi señora – dijo la humana a regañadientes.
De pronto una flecha se clavo en la hombrera derecha de Sylvanas.
La maga miro desde donde había venido la flecha y vio a la banshee que las había traicionado.
- Maldita traidora, te matare! – exclamo lanzándole una bola de fuego.
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- Buen trabajo – dijo Arren – ahora solo faltan esos cazadores y habremos apresado a todos los aventureros –
Azerthor tenía tendidas boca abajo a Kyra y a Pained, les estaba amarrando las manos a la espalda, momentos antes las habían derrotado en un rápido combate.
Ambos forsaken comenzaron a caminar hacia los cazadores, estos no se percataron que sus enemigos se acercaban, ya que estaban observando la pelea de Jaina.
- Jaina no podrá vencerla – dijo Kelline apuntado a la reina banshee con una flecha – es muy poderosa -
- Entonces debemos ayudarla – dijo Masterwolf corriendo hacia el circulo de soldados forsaken – Thrall no me perdonaría si dejo que su amiga humana muera -
La elfa lanzo la flecha, que se clavo en la hombrera derecha de la dama oscura.
- Maldición, falle el tiro – exclamo Kelline.
- No dejare que otra flecha sea disparada en contra de mi reina – exclamo el ejecutor Arren rompiendo el arco de la elfa de un espadazo, al mismo tiempo una bola de fuego impacto en su espalda haciéndolo caer sobre la elfa.
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- Estúpido ejecutor – murmuro la maga banshee sobre el wyrm de hielo – sin quererlo salvo a esa traidora de mi ataque -
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- Pero quien se atreve a atacarme por la espalda? – dijo Arren levantándose y mirando a la elfa aturdida en el suelo – no importa, ya te tengo traidora -
El ejecutor se agacho sobre la elfa, antes que alcanzara a tocarla, el lobo de Masterwolf salto sobre el derribándolo.
- Maldito animal! – exclamo Arren tratando de sacarse de encima a su atacante.
El lobo mordió con sus poderosas mandíbulas el brazo izquierdo del undead casi arrancándoselo.
Luego intento atacarlo a la garganta, el ejecutor logro agarrar al animal del cuello con su mano derecha, pero veía que sus enormes colmillos estaban a cada segundo más cerca de su rostro.
De pronto alguien se lo saco de encima, Arren vio aliviado como uno de sus subordinados mataba al lobo con su espada.
- Esta bien señor? – pregunto el soldado ayudando a ponerse de pie a su superior.
- Si, esa maldita bestia casi me hace pedazos el brazo – dijo mirándose las heridas – amarren a estas dos traidoras antes que vuelvan en sí -
Los soldados rápidamente ataron las manos a la espada a Kelline y a Illiana, las dejaron tendidas boca abajo.
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Masterwolf había avanzado unos metros hacia el círculo de soldados que rodeaba a Sylvanas y Jaina, logro abatir a dos de ellos con sus flechas, el resto rompió la formación y se le fueron encima, el cazador orco alcanzo a ver al elemental de agua siendo destruido y a Jaina tirada nuevamente en el piso, totalmente indefensa.
- Te atrape maldito orco – exclamo Azethor saltando sobre Masterwolf y dándole una fuerte patada en la cara, al tiempo que los demás soldados ya lo habían alcanzado.
El fuerte impacto derribo a todos los forsaken, el orco rodo por el suelo quedando solo a unos pocos metros de Jaina.
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- Adiós Jaina – dijo Sylvanas extendiendo su mano hacia la humana tendida en el suelo – la victoria es mía! –
La mano derecha de la reina banshee se cubrió con un brillo morado, casi al instante lanzo un letal ataque sombrío para rematar a la archimaga.
Un resplandor entre negro y verdoso ilumino el lugar encegueciendo la vista por segundos.
Sylvanas sonrió, pero su expresión cambio a la ira al ver a un orco tendido sobre Jaina.
- Maldito orco! – exclamo Sylvanas encolerizada – como te atreves a estropear mi ataque! –
Jaina estaba tendida de espaldas en el suelo, no podía moverse debido al peso del orco que estaba sobre ella, por un instante pudo mirar los ojos sin vida de su salvador.
- Te matare Jaina – dijo Sylvanas luego de apartar el cadáver de Masterwolf de una patada – esta vez nada ni nadie te salvara –
- Espere mi señora – dijo una voz tras ella.
- Quien osa interrumpirme otra vez! – exclamo la reina banshee.
- Hemos vencido mi reina – dijo Azerthor inclinándose ante ella – no hay necesidad que la mates, al menos por ahora -
Sylvanas entonces observo a su alrededor, vio a gran parte de los soldados de Theramore apresados junto a los aventureros.
- Pero que significa esto – dijo molesta – ordene que los mataran a todos -
- Discúlpeme mi señora – dijo el ejecutor Arren acercándose mientras se acomodaba su algo chamuscada armadura y vendaba su brazo izquierdo – el soldado Azerthor aquí presente, tuvo la idea que debido a nuestra superioridad numérica podríamos someterlos a todos en lugar de matarlos, para así poder utilizarlos tal como usted quería en un comienzo, me pareció una buena idea y ordene a nuestros hombres que capturaran a todos -
- Han cometido una grave falta – dijo Sylvanas envainando sus espadas – saben que la desobediencia es castigada con la muerte -
- Lo sé mi señora, pero solo pensé en los beneficios para su campaña – dijo Arren inclinándose – aceptare mi castigo -
- De pie mi ejecutor, actuaste bien – dijo Sylvanas poniendo un pie sobre el pecho de Jaina – dices que la idea fue de este soldado? -
- Así es mi señora – dijo Arren.
- Esto es lo que necesito en mi ejercito, soldados con iniciativa, astucia y valentía, te asciendo al rango de ejecutor – dijo Sylvanas apartándose de Jaina – ahora lleva a esta prisionera junto a los demás -
- Gracias mi reina – dijo Azerthor haciendo una reverencia, inmediatamente se agacho al lado de la archimaga.
Jaina observo fijamente el rostro del guerrero forsaken, por un instante le pareció que esbozo una casi imperceptible sonrisa.
El undead la hizo ponerse boca abajo y le ato las manos a la espalda, luego la levanto, se la cargo al hombro y la llevo donde se encontraba el resto de los prisioneros.
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- No crees que es un poco irónico que uno de mis soldados te haya salvado la vida? – dijo Sylvanas a su prisionera.
- Que estas esperando? – dijo Jaina en tono desafiante – acaso no vas a ejecutarnos? -
- Todo a su tiempo mi querida Jaina, mi nuevo ejecutor me sugirió que fueras testigo de todas las ejecuciones de tus hombres y también de sus resurrecciones, así veras la siguiente fase de mi plan, y te darás cuenta que nada podrá detenerme, cuando la desesperación se apodere de ti, solo entonces te matare, y serás revivida para servirme -
- Estas loca –
- Nada de lo que me digas podrá ofenderme en mi momento de triunfo, ahora ponte cómoda mientras esperamos que lleguen el resto de sus amigos para iniciar las ejecuciones – dijo Sylvanas a los aventureros.
- Mi reina – dijo un soldado – viene un destacamento desde de la puerta principal -
- Excelente, acomoden a nuestros prisioneros, y hagan reaccionar a los que están inconscientes, no quiero que ninguno se pierda detalle alguno -
Los soldados forsaken comenzaron a ordenar a los prisioneros, hicieron que los soldados permanecieran a los lados de la escalera de acceso a la torre, Azerthor hizo que Jaina se sentara en medio de la escalinata, a su lado estaban Tervosh, una maga humana, Kyra, Pained, Kelline e Illiana, estas dos últimas fueron despertadas por el ejecutor Azerthor.
- Que paso? – dijo confundida Illiana abriendo los ojos – porque no puedo moverme -
- Fuiste golpeada por el wyrm de mi señora – dijo el guerrero forsaken dándole la espalda y comenzando a alejarse – y ahora eres su prisionera -
- Fuimos derrotados – dijo Kyra – Sylvanas gano, todo está perdido -
- Toda la vida en el mundo se acabara – dijo Kelline – todos tendremos que servirla -
- No, no puede terminar así – dijo Illiana – aun no estamos derrotados, Fisko y los demás en los muelles deben haber derrotado a las fuerzas de Sylvanas, vendrán y la venceremos todos juntos -
- Por lo que dijo, sus mejores tropas, incluyendo a un caballero de la muerte, atacaron el muelle – dijo Jaina – me parece poco probable que tus amigos pudieran vencerlos –
- Drakonus la vencerá – dijo Illiana.
- Tu misma la escuchaste antes que la atacaras precipitadamente y ese wyrm casi te destrozara – dijo Pained – Drakonus está bajo su poder -
- Cierto, además eso explicaría su extraño comportamiento – dijo Kyra.
- No, el nos salvara – dijo Illiana con lagrimas en los ojos – me prometió que algún día destruiría a Sylvanas, y sé que lo hará -
- Por favor Illiana, se realista – dijo Jaina – tal como dijo Sylvanas, nosotros podríamos ser los únicos seres vivientes que quedamos en toda la isla, nuestro mundo está perdido -
Los prisioneros vieron llegar una carreta tirada por un corcel undead, era conducida por un soldado forsaken, en la parte de atrás venia una maga vestida con una túnica azul, al lado de la carreta venían más soldados y también venia Drakonus.
- Drakonus está aquí – dijo Illiana sonriendo – vino a salvarnos, tal como se les dije -
- Viene junto a los hombres de Sylvanas – dijo Kyra – dudo que venga a rescatarnos -
- Debe haberlos engañado o algo así – dijo Illiana comenzando a divagar – ya lo verán, en cualquier momento va a acabar con ellos y nos rescatara y entonces… -
La rogue se quedo en silencio al ver como el tauren se inclinaba respetuosamente ante Sylvanas.
- Mi reina, te hago entrega de estos prisioneros – dijo Drakonus levantándose y haciendo una señal para que algunos soldados los bajaran de la carreta – reconocerás a varios de los compañeros de la traidora –
Los soldados sacaron violentamente de la carreta a Badimazhraz, Raziel, Glory y el capitán Evencane, los arrojaron al piso y los maniataron.
- Iba a matarlos a todos, pero este soldado me sugirió dejarlos con vida para que tú misma los ejecutaras – dijo apuntando a Azerthor – lamentablemente ya había acabado con dos de ellos –
Al oir las palabras del tauren los soldados forsaken sacaron de la carreta los cuerpos de los otros aventureros y los tiraron al suelo.
Illiana y los demás se horrorizaron al ver el cuerpo de Segvrim cortado a la mitad y el cuerpo decapitado de Drilania.
- Bien hecho ejecutor Drakonus – dijo Sylvanas – has demostrado ser una gran adquisición a mis filas, gracias a ti podre eliminar de una vez por todas a estos molestos aventureros -
- Maldita bruja – dijo Raziel – que le hiciste a nuestro amigo -
- Eso no es de tu incumbencia – dijo Sylvanas – solo te diré que está bajo mi poder, y jamás podrá escapar de mi -
- Eres… una vaca traidora – dijo Badimazhraz levantando un poco la cabeza.
Como respuesta Drakonus pateo al enano haciéndolo volar por el aire, se detuvo al estrellarse contra la escalera de la torre, cerca de sus otros compañeros amarrados.
Los forsaken agarraron a los prisioneros recién llegados y los llevaron hacia la escalera, los acomodaron en las gradas siguiendo las órdenes de su reina.
- Excelente, todos están aquí, ahora podemos empezar con… un momento – dijo Sylvanas mirando detenidamente a los prisioneros – donde están el guerrero orco, la troll y la paladín? –
- Donde están Fisko y los demás – dijo Drakonus acercándose a Illiana, la agarro del cuello levantándola – dímelo maldita traidora -
- Como…pudiste…matar…a tus… amigos – dijo Illiana hablando apenas.
- Dime donde están, o serás la siguiente – dijo el tauren apretando con más fuerza.
- Deben haber ido al muelle, mi reina – dijo la maga banshee luego de bajar del lomo del wyrm de hielo – había otros dos paladines, de seguro fueron con ellos -
- Si es así, entonces ya deben estar muertos – dijo Sylvanas sonriendo – Vacendak no deja prisioneros –
Drakonus soltó a Illiana dejándola caer en la escalera de piedra.
La undead miro con tristeza al tauren, cerró sus ojos y sintió como si su muerto corazón dejara de latir.
- Ahora que estas esperando para ejecutarnos? – pregunto Jaina
- No seas impaciente – dijo Sylvanas – vamos a esperar que mi caballero de la muerte y el resto de mi ejercito lleguen aquí, solo entonces comenzaremos con su anexión voluntaria a mis tropas -
- Que estará pasando con Vacendak – dijo Sylvanas luego de unos minutos – ya se ha tardado mucho en venir –
- Quizás los soldados enemigos y esos aventureros le han causado problemas – dijo Arren.
- Destruí las torres defensivas para que mis barcos los hicieran pedazos con los cañones, Vacendak y los demás deberían haberlos eliminado fácilmente, los superaban ampliamente en número –
- Si me lo permite, iré a dar un vistazo al muelle para ver que lo retrasa, mi reina – dijo el ejecutor Arren.
- Si, ve a los muelles, ve que tiene entretenido a mi caballero de la muerte y dile que venga inmediatamente con mi ejército -
- Quizás se esté divirtiendo torturando a sus enemigos antes de matarlos –
- Es posible, pero si aun están vivos, que los traiga con vida ante mí –
- Si mi reina -
El ejecutor Arren invoco a su aterrador corcel, lo monto y se disponía a bajar por el camino de piedra.
Al mismo tiempo Azerthor escucho un ruido a sus espaldas, se dio vuelta y observo atentamente en dirección sur, entonces vio que algo se movió entre los arbustos a un lado de la torre.
- Pasa algo ejecutor Azerthor? – pregunto Sylvanas al notar que el undead miraba hacia atrás.
Arren detuvo su corcel esperando la respuesta de su camarada.
- Creo que vi algo que se movía entre los matorrales mi reina – dijo el guerrero comenzando a caminar – veré de que se trata -
Azerthor desenvaino su espada y se acerco a los arbustos rápidamente.
- Estas perdido humano! – exclamo saltando al arbusto.
- Debe ser algún soldado que se oculto ahí – dijo Arren desenvainando su espada, hizo girar a su corcel y se dirigió a los matorrales – Azerthor, estas bien? -
- Si ejecutor Arren – dijo el guerrero saliendo de entre los arbustos alzando su espada ensangrentada – solo era un soldado escondido, temblaba como un conejo asustado –
- Si, estos débiles humanos tiemblan al vernos – rio Arren.
- Solo por si acaso, voy a ver alrededor de la torre, por si hay otro humano escondido -
- Iré contigo – dijo el ejecutor comenzando a caminar hacia él.
- No te molestes, ve al muelle a ver al comandante Vacendak, puedo arreglármelas solo –
- Esta bien, le informare a mi reina – dijo el ejecutor haciendo que su corcel comenzara a retroceder, se quedo mirando hasta que perdió a Azerthor de vista.
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- Solo era un soldado humano escondido en los arbustos mi reina – dijo el ejecutor Arren – el ejecutor Azerthor se encargo de él y está dando un vistazo alrededor de la torre para asegurarse que no hay mas escondidos -
- Bien, ahora ve en busca de Vacendak – dijo Sylvanas.
- Si mi reina –
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Todos vieron como el ejecutor Arren paso con su corcel entre las patas del wrym de hielo y se perdió en la oscuridad.
- Ahora esperaremos que el ejecutor Arren regrese con mi caballero de la muerte y los restos de sus amigos – dijo Sylvanas sonriendo – entonces comenzaran las ejecuciones -
- Esto no puede terminar así – dijo Jaina moviendo la cabeza.
- Si puede, la primera fase de mi plan de conquista fue un éxito, la victoria final será mía! –
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Fin del capítulo.






