Aventuras en el mundo de Azeroth

Episodio IV – Capitulo 2

Capitulo 2 – Un autentico héroe.

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- Al fin amigos, ahí esta Isla Theramore – exclamo el joven guerrero humano.

- Hace mucho tiempo que no la veía, desde que viaje a los reinos del este – dijo la elfa nocturna – se ve un poco cambiada -

- Aun están reparando los daños sufridos en la batalla del año pasado contra los undead – dijo el enano paladín mirando a través de un catalejo.

- No hay mucha información de lo que paso, espero que alguien pueda contarnos con detalle lo que ocurrió – dijo el humano.

- Me parece muy extraño que en Stormwind del este no haya una información oficial, es como si quisieran ocultar algo – dijo el enano.

- Quizás podamos preguntar a alguien que haya participado de la batalla – dijo la elfa.

Los tres amigos estaban de pie en la cubierta del barco que venía desde bahía Menethil en los reinos del este, luego de un viaje de dos semanas al fin estaban llegando a su destino, la Isla Theramore.

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Kaician el guerrero humano provenía de Lakeshire en la región de las montañas Redridge, había comenzado su entrenamiento en Stormwind, luego de recorrer los territorios de Westfall, Duskwood y el valle Stranglethorn en compañía de su amigo enano, habían decidido viajar a Kalimdor.

Dunstan era un enano del clan Bronzebeard, había luchado en la segunda y tercera guerra junto al padre de Kaician, antes de morir su amigo humano, le hizo prometer que acompañaría a su hijo cuando llegara el momento de comenzar sus viajes en busca de aventuras.

Una vez en bahía Menethil, mientras esperaban la salida del barco hacia Theramore, habían conocido a Sylda, una elfa nocturna sacerdotisa que había estado viviendo durante 2 años en Stormwind en misión diplomática, su reemplazante había llegado hace unos días y de inmediato emprendió el regreso a Kalimdor.

El resto de los pasajeros eran comerciantes que venían a Kalimdor a vender sus mercaderías, o venían de regreso de hacer sus negocios en los reinos del este.

Pero además viajaba un extraño pasajero.

Una humana que tenía como montura un sable nocturno de color negro con rayas blancas. Durante casi todo el viaje permaneció en su habitación, las pocas veces que estuvo en cubierta fue vista usando una armadura de placas de hierro oscuro, una capa negra y una capucha negra con borde dorado que cubría totalmente su cabeza y rostro.

Ahora que el barco se acercaba a su destino, la misteriosa pasajera fue vista otra vez.

- Hey miren, ahí está esa humana – dijo el guerrero humano – y esta con su sable nocturno -

- Me pregunto cómo lo habrá obtenido, no es fácil para otra raza conseguir una de nuestras monturas – dijo la elfa.

Mientras más se acercaban al muelle, los aventureros pudieron contemplar los muros y torres defensivas a medio reconstruir, también pudieron ver los mástiles de barcos hundidos a un lado del muelle.

El barco atraco en uno de los muelles habilitados, aun habían varios que lucían semidestruidos.

- Debió ser una terrible batalla – dijo en voz alta Dunstan.

- Lo fue – dijo en voz baja la humana al pasar por al lado de los aventureros.

Solo entonces el enano se percato de la máscara que la humana tenia bajo la capucha.

- La escucharon? –dijo la elfa – ella debió haber peleado en la batalla -

- No lo sé, no se veía como alguien capaz de participar en una batalla – dijo el humano pensativo.

- No digas tonterías – replico el enano – esa paladín tiene la corona del juicio, de seguro le fue muy difícil de conseguir –

- Ustedes los paladines y sus cosas raras – replico el humano sin darle importancia.

- Cosas raras? – dijo el enano algo molesto – para que lo sepas jovencito, la armadura del juicio es una de las más poderosas creadas en Azeroth, yo ni siquiera he podido conseguir una sola de sus piezas, solo tengo la armadura lightforge y me costó bastante trabajo conseguirla –

- Un simple pedazo de armadura no hace al hombre – dijo Kaician.

- Ustedes siempre tan arrogantes – dijo Sylda.

- Porque lo dices? -

- Ustedes los humanos siempre se han creído mejores que otras razas de la alianza, incluso todos se creen mejores a otros humanos -

- Estas exagerando como siempre -

- Yo no exagero, tú lo haces cuando hablas de la grandeza de los humanos -

- No es cierto -

- Si lo es -

- Que no -

- Ya basta, se comportan como un par de niños – dijo el enano mientras bajaban al muelle – parece mentira que seas más vieja que yo -

- Vieja? Solo tengo 150 años -

- Y yo 80 – replico el enano

- Yo tengo 20 – dijo el humano mofándose – ustedes son unos vejestorios -

- Bienvenidos a isla Theramore viajeros, interrumpo? – dijo una voz masculina tras ellos.

Los tres giraron para ver a su interlocutor y se encontraron con un humano que vestía una armadura con el símbolo de Theramore.

- He, no no, de ninguna manera – dijo el enano – gracias -

- Buscan la posada para descansar de su largo viaje – pregunto el humano.

- Si, podrías indicarnos el camino? -

- Claro que si amigos, por cierto les gustaría escuchar la historia de lo que paso aquí hace un año? -

- Estuviste aquí? – pregunto la Kaician.

- Por supuesto, de hecho fui uno de los poderosos héroes que combatimos a las fuerzas undead y logramos derrotar a la malvada reina banshee -

- Vaya, escuche rumores de que también estuvieron presentes miembros de la horda, eso es cierto? – pregunto la elfa.

- Hee, bueno … no, en realidad no fue tan así… verán… lo que paso es que… si, es cierto que hubo… algunos miembros de la horda, pero… solo… estorbaban la labor de los auténticos héroes como yo, verán, justamente en este lugar, fue donde destruí a un poderoso caballero de la muerte –

- Lo dices en serio? – pregunto el enano en tono dubitativo.

-  Por supuesto que sí, acaso nunca en los reinos del este han oído el nombre de Sir Nathaniel, el héroe de Theramore? – dijo el humano en tono arrogante – pero ustedes pueden llamarme Nath –

Los aventuraros se miraron unos a otros y luego a su interlocutor, dándole a entender que jamás habían oído hablar de él.

La humana de la armadura estaba junto a su sable nocturno muy cerca de ellos, sin quererlo escucho toda la conversación sin darle mucha importancia, pero al oír el nombre del relator, miro hacia él, y bajo su máscara frunció el ceño.

El grupo había comenzado a caminar, guiados por el humano que continuaba hablando de sus hazañas de hace un año, pasaron por el lado de la humana y su felina montura.

Ambos comenzaron a seguirlos.

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- … y entonces el terrible caballero de la muerte mato a muchos soldados y amigos, también acabo con esos inútiles y molestos miembros de la horda, pero yo lo me enfrente a él con valentía, determinación, fuerza… -

- Por Elune – pensó la elfa – porque tuvimos que encontrarnos a este tipo, con la arrogancia de Kaician ya tengo más que suficiente -

- No lo puedo creer – pensó el enano – este tipo es igual a Kaician -

- Este tipo es un fanfarrón – pensó Kaician – de seguro yo podría haber hecho todo lo que dice y mucho mejor -

- …sabiduría, coraje, heroísmo… – continuo Nath diciendo su discurso mientras miraba de reojo un pequeño papel que sostenía disimuladamente en su mano izquierda – … inteligencia, integridad e intensidad, y entonces, luego de un duro combate, solo yo salí con vida y logre la victoria ante tan poderosos adversarios, fue gracias a mi que ese día logramos la victoria –

- Que bonito discurso – dijo una voz femenina que hablo a su derecha al tiempo que aplaudía – aun eres incapaz de memorizar ese montón de tonterías, que tienes que anotarlas en ese papel? –

- No sé a qué te refieres, extraña – dijo Nath ocultando rápidamente el papel en su manga – y no son tonterías, todo lo que leí… quiero decir, lo que dije es cierto, ciento por ciento -

- No me hagas reír, todo eso que dices es basura -

- Quien eres tú para poner en duda las palabras de un famoso héroe como yo? – dijo el humano con arrogancia.

- Tu un héroe famoso? – dijo la humana riendo – por favor, con suerte solo tu madre te conoce -

- Pero como te atreves a mofarte del relato de mis grandes hazañas – dijo Nath visiblemente molesto – soy un autentico héroe, y eso nadie puede negarlo -

- Acaso para ti es un acto heroico quedarse paralizado del miedo ante la visión de un wyrm de hielo, o esconderse entre los restos de una torre defensiva, mientras tus compañeros combatían al caballero de la muerte y sus esbirros -

- De que hablas, tú no estuviste aquí, no perdiste sangre, amigos y camaradas luchando contra los undead -

- Eso piensas? veo que no me recuerdas, teniente Nath – dijo la humana mientras movía con su mano derecha el collar en forma de luna creciente que colgaba de su cuello – aun te gusta mi collar? -

- Collar?– dijo el humano algo nervioso – Quien eres?

- Quizás esto refresque tu memoria – dijo la humana echando hacia atrás la capucha y tomando la máscara con sus manos.

Se saco la máscara de color negro, rojo y dorado, dejando al descubierto su dorado cabello que cubría la mitad izquierda de su rostro, una delgada cicatriz surcaba su mejilla derecha desde la boca hasta bajo su oreja, su ojo celeste miraba severamente al humano.

- Tu!… eres tu… no…no…no puede ser..– dijo el humano temblando de pies a cabeza – tu moriste…. te vi…te vi…te vi morir -

- Me viste morir desde tu escondite, maldito cobarde? – replico la paladín.

- Pero…pero…pero…pero esas cosas te mataron… y…y…y  el caballero de la muerte.. a tus amigos -

- Ni siquiera te molestaste en comprobar que estábamos muertos, solo revisaste nuestros bolsillos y luego te pusiste de pie junto al cuerpo del caballero de la muerte diciendo que harías creer a todos que tú lo habías derrotado -

- Yo no…-

- Te escuche, estaba gravemente herida, moribunda en el suelo, pero escuche todas tus palabras, eres una alimaña cobarde, cuando llego ese otro undead en su caballo te asustaste tanto que te lanzaste al agua y huiste nadando hasta el faro que esta a mis espaldas – dijo la paladín sonriendo – según el reporte oficial que leí, estuviste escondido ahí por 3 semanas, en ese tiempo mis amigos y yo nos recuperamos de las heridas y nos fuimos de aquí -

- Tres semanas escondido en el faro?- dijo divertida la elfa – eso sí que es algo… heroico -

- No te rías de mi elfa, no sabes con quien te metes! – exclamo el humano tratando de salir del paso.

- Y que harás? matarme del aburrimiento con otro discurso?- dijo la elfa riendo -

- Ya verás perra de orejas puntiagudas – dijo el humano poniendo la mano en el mango de su espada, amenazando con sacarla de su vaina.

- Desaparece de mi vista ahora – dijo la paladín poniéndose entre el humano y la elfa – sino lo haces, te matare antes de que alcances a desenvainar tu arma, y le daré tus restos a mi montura para que te devore -

El humano se quedo mirando a la humana por unos segundos, luego miro los enormes colmillos del sable nocturno que estaba a su lado. Saco la mano de su arma, dio la media vuelta y empezó a caminar.

- Espera un momento – dijo la paladín – si me entero que sigues mintiendo e insultando la memoria de mis amigos, te buscare y te matare -

En eso unos guardias a caballo se acercaron al grupo, el humano los vio y comenzó a caminar rápidamente en dirección al faro.

Uno de los jinetes cabalgo hasta situarse por delante de Nath, salto de su caballo y le bloqueo el paso, inmediatamente comenzó a golpearlo hasta que lo dejo inconsciente en el suelo.

- Lady Mariam – dijo uno de los recién llegados – bienvenida a isla Theramore, siempre es un gusto tener a un autentico héroe de visita en nuestra ciudad –

- Gracias capitán Evencane, también me da gusto verlo – dijo la paladín – pero es una lástima que no todos piensen así -

- Lady Proudmoore me comento del problema que tuviste en Stormwind, pero sabes que no nos importa lo que digan allá, aquí siempre serás bienvenida, y también tus amigos de la horda -

- Entonces es cierto que la horda también participo en la batalla? – pregunto el enano.

- Por supuesto, si no fuera por Lady Mariam y sus amigos, esos undead se habrían salido con las suyas y seguramente en este momento todo Azeroth estaría bajo su control – dijo Evencane.

- Ya me había creído todo lo que dijo ese tal Nath – dijo el humano

- El teniente Nath?, no me hagan reír – dijo la humana que regreso montada en su caballo mientras se acomodaba el parche en su ojo derecho – ese cobarde siempre engaña a los viajeros con sus historias, supongo que lo pusiste verbalmente en su lugar, pero no tanto como yo físicamente –

- Si, casi se murió de la impresión al verme – dijo Mariam riendo – me da gusto verte capitán Amelyn –

- También me da gusto verte – dijo la humana bajando del caballo y dando un abrazo a la paladín – ese idiota ya olvido que fue gracias a la ayuda de la  horda que Theramore no fue conquistada, mientras viva jamás olvidare que fue un orco quien salvo mi vida y murió protegiéndome, mientras que ese cobarde me abandono y se escondió -

- Pero porque lo dejan andar libremente engañando a la gente – pregunto el enano – deberían tenerlo encerrado en un calabozo y perder la llave –

- Bueno, durante la batalla resulto destruida la ciudadela Foothold, lugar donde estaban los calabozos – dijo Evencane – aun no hemos podido reconstruirla y no hay ningún lugar para encerrarlo, pero todos aquí saben lo que paso, Nath solo es un problema menor cuando llega algún barco, justamente por eso veníamos, para que no molestara a los viajeros –

- Cumplimos con nuestro deber – dijo Amelyn apuntando al inconsciente Nath tirado sobre los tablones del muelle a una decena de metros de ellos – no los volverá a molestar -

- Informare a Lady Jaina que estas aquí – dijo Evencane – de seguro le encantara verte -

- Por favor, dígale a Jaina que más tarde iré a hablar con ella – dijo Mariam – ahora iré a la posada a comer y dejar mis cosas -

- Bien, le daré tu mensaje -

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Minutos más tarde Mariam y los aventureros entraron a la posada y se sentaron en una mesa.

- Vaya, esos soldados te tenían mucho respeto – dijo el humano.

- Si, combatimos juntos durante la batalla el año pasado -

- Entonces tu podrás contarnos lo que realmente ocurrió aquí – dijo Dunstan.

- Si tienen tiempo, voy a contarles -

- Claro que tenemos tiempo – dijo el enano.

- Puedo preguntarte algo? – dijo el humano.

- Dime -

- Porque ocultas la mitad de tu rostro? Acaso esta horriblemente desfigurado como consecuencia de tu combate contra el caballero de la muerte?-

La elfa y el enano miraron al guerrero consternados ante su imprudencia.

- Estuviste cerca – dijo la paladín atándose el cabello y descubriendo completamente su rostro.

La mitad izquierda del rostro de la paladín estaba surcado por tres grandes cicatrices diagonales que cruzaban desde la sien izquierda hasta llegar a la nariz y la boca, la cicatriz central pasaba por su ojo izquierdo, la esclerótica se veía color rojo sangre.

El guerrero humano hizo un gesto de repulsión al verla.

- Esa es la reacción de los humanos al verme, por eso me cubro el rostro mientras estoy en los territorios de la alianza – dijo soltándose el cabello y cubriéndose el rostro – en los territorios de la horda en cambio me miran de otra forma, con admiración, respeto, y más aun sabiendo quien soy y las cosas que he hecho junto a mis amigos -

- Eres un idiota – le dijo la elfa en voz baja al humano.

- Estoy de acuerdo con ella – dijo el enano.

- También estoy de acuerdo – dijo Mariam sonriendo – ahora les contare lo que ocurrió, pero primero pidamos algo de comer, tengo mucha hambre -

Los cuatro pidieron bebidas y comida.

- Creo que lo primero que deberían saber, es como conocí a mis amigos de la horda, todo comenzó hace más de un año en el poblado goblin de Ratchet en Barrens -

- Eso es territorio de la horda, verdad? – pregunto el enano.

- Si, pero Ratchet es un poblado neutral, los goblins no permiten peleas entre miembros de la horda y la alianza, si los guardias ven una pelea, les dan una paliza y… -

- Y los arrojan fuera del pueblo de una patada en su trasero – dijo una voz enanil tras ellos.

- Barimazhraz! – exclamo Mariam poniéndose de pie al reconocer la voz del enano.

- Hola preciosa, te estaba esperando – dijo el enano acercándose a la mesa.

Se saludaron con un afectuoso abrazo.

- Acabo de llegar desde bahía Menethil – dijo la paladín – cuando has llegado? -

- Estoy aquí en Kalimdor hace tress meses, había ido a visitar a Raziel y Glory a Ashenvale, también entregue unos mensajes de Ironforge a los equipos de excavación enanos en distintos lugares, he estado un poco ocupado, llegue a Theramore hace dos días desde Tanaris -

- Que bien, podrás ayudarme a contarles a estos viajeros la historia de cómo nos conocimos y la batalla en Theramore – dijo la paladín acercando otra silla – este es Badimazhraz, uno de mis amigos -

- Que gusto saludar a un compatriota enano – dijo el enano paladín estrechando la mano del guerrero – soy Dunstan -

- Soy Kaician, he venido aquí para convertirme en el más grande guerrero de todos los tiempos – dijo el humano arrogantemente.

- Sigue soñando jovencito, tendrías que ser un enano o un elfo nocturno, entrenar unos cien años, para que siquiera pudieras hacernos sudar a Fisko o a mi – dijo Badimazhraz luego ver al humano de pies a cabeza.

- Soy Sylda, he vivido los dos últimos años como diplomática en Stormwind – dijo la elfa – ahora voy de regreso a casa -

- Siempre es un gusto conocer a una hermosa representante de los elfos nocturnos – dijo el guerrero enano dándole un beso en la mano a la elfa.

- Que caballeroso de su parte, no como algunos humanos sin modales que conozco – dijo la elfa mirando al humano. Este no se dio por aludido.

- A propósito, ese sujeto del faro me persiguió por horas cuando llegue, me conto que el solo había derrotado al ejercito de Sylvanas -

- Estaba haciendo lo mismo con estos viajeros hace unos minutos -

- Lo mataste?- pregunto el enano conociendo el temperamento de la paladín.

- Aun no, le dije que si vuelvo a escucharlo diciendo mentiras se lo daré de alimento a mi sable nocturno -

- Jajaja, debe haber ido a esconderse al faro – dijo Badimazhraz.

- No lo creo, aun debe estar inconsciente por la golpiza que le dio Amelyn, pero no tiene importancia – dijo Mariam mirando a los demás – bueno, ahora déjenme contarles, todo comenzó en Ratchet, había llegado desde Booty Bay, mis intenciones eran buscar aventuras y acabar con todos los miembros de la horda que encontrara, en ese tiempo era como todos los humanos, arrogante, me creía superior a los demás, odiaba a la horda influenciada por las ideas de algunos paladines veteranos, jamás imagine en ese entonces, que algunos miembros de la horda se convertirían en mis mejores amigos… -

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La paladín relato su primer encuentro con el grupo de aventureros camino a la mina Boulder Lode en Barrens, la pelea que tuvo sola en la mina, como casi murió en la que era su primera aventura, como sus futuros amigos le salvaron la vida en la mina, el ataque del despiadado asesino de Sylvanas, como ella logro detenerlo salvándo casi a todos, el viaje a Ashenvale, el rescate de las elfas prisoneras en Dor’danil, el combate contra los undead, el cementerio elfico y el entierro de los amigos caidos, el valle Demon Fall, el encuentro con un revivido Grom Hellscream, la derrota de los agentes de la legión, la entrega del hacha Gorehowl a Fisko, el viaje a Orgrimmar, Thunderbluff, la desaparición de Drakonus, el viaje a Theramore, la trampa de las banshees en el pantano Dustwallow, la traición de una banshee, la llegada a Theramore y el descubrimiento de que la plaga undead había sido desencadenada. Tuvo que omitir el encuentro con los niños en el campamento Taurajo, más que nada por el terrible dolor que le provocaba recordar el suceso, pero también para seguir manteniendo en secreto la aniquilación de los asesinos humanos.

- Realmente es sorprendente, la cantidad de aventuras que tuvieron en tan poco tiempo – dijo la elfa.

- Si, tuve mucha suerte de conocer a buenos amigos – dijo Mariam – es una estupidez creer que puedes venir solo a un continente desconocido y ser capaz de enfrentar todos los peligros sin ayuda de nadie, lo aprendí de la peor manera, como les dije antes, casi muero en mi primera aventura debido a mi arrogancia –

- Pero aun falta lo más importante – dijo Badimazhraz – el relato de la batalla por el destino de todo Azeroth -

- Si, la batalla – dijo Mariam – se libro en cuatro frentes, nos dividimos en tres grupos, Drilania, Segvrim, Raziel, Glory, Badimazhraz y el capitán Evencane se dirigieron a la puerta principal, Illiana, Masterwolf, Kyra, Kelline se quedaron con Jaina en su torre, Fisko, Asajj, Nimrod, Kristos y yo nos dirigimos al muelle, y al mismo tiempo, sin que lo supiéramos en ese momento, el comandante Samaul y sus hombres enfrentaron a cientos de muertos revividos en la ciudadela Foothold -

- No me gusta mucho contar mi parte de la historia – dijo el enano – son muy malos recuerdos, es mejor que comiences tu -

- Esta bien, lo mejor para el final – dijo la paladín – tu estuviste en la puerta y fuiste testigo de la derrota de Sylvanas en la torre, entonces yo empezare… nos dirigimos al muelle, de camino nos encontramos a dos humanos que estaban siendo atacados por ciudadanos revividos, eran la en ese entonces sargento Amelyn y su anfitrión al llegar a la isla – dijo sonriendo – el teniente Nath –

Mariam relato a los aventureros los detalles del combate, la llegada de los barcos forsaken y el intercambio de disparos con las torres defensivas, el ataque del wyrn de hielo a las torres defensivas y su inutilización, el enfrentamiento en el muelle contra los zombies y esqueletos, la oportuna llegada del zepelín goblin con el destacamento de kor’krons y el hundimiento de  la flota undead, la aparente victoria, la llegada del caballero de la muerte y sus esbirros, el terrible enfrentamiento que acabo con la totalidad de las fuerzas undead y la vida de muchos orcos y humanos.

- Nath dijo que todos habían muerto – dijo la elfa – pero por lo que dijiste y vimos, algunos sobrevivieron, como lo hicieron? -

- Eso lo sabrán a su tiempo – dijo la paladín estirando su mano hacia el enano – te toca -

- Bien, te relevo – dijo Badimazhraz tocando la mano de la humana – al llegar a la puerta capturamos a esa banshee infiltrada, pero no imaginábamos lo que estaba por llegar desde el pantano…-

El guerrero enano relato la llegada de Sylvanas en su wyrm de hielo, el ataque de los zombies, la llegada de Drakonus y los soldados posesionados, la traición de su amigo con el consiguiente asesinato de Segvrim y Drilania, la ejecución de los soldados, la captura de los pocos que sobrevieron, su traslado a la torre de Jaina, la captura de la Archimaga y los demás defensores de la torre y la victoria momentánea de Sylvanas.

- En este punto debo mencionar a alguien que de haber intervenido en el conflicto, la reina banshee hubiera triunfado, y les aseguro en este momento toda la vida en el planeta no existiría – dijo el enano seriamente – alguien que quería ser libre, alguien que se arriesgo demasiado volviéndose secretamente en contra de su reina, su valentía inspiro a unos cuantos a cambiar de bando y revertir la derrota que ya habíamos sufrido, los suyos lo llamaron traidor, yo lo llame héroe insospechado, y también lo llamo amigo, me refiero al guerrero undead Azerthor -

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Fin del capitulo.

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