Episodio IV – Capitulo 4
Capitulo 4 – El reencuentro de viejos y queridos amigos.
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Un mes antes…
… en algún lugar de los Reinos del Este…
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- Ya ha pasado casi un año desde que ella se marcho – pensó el mago mientras leía su cuaderno de notas – casi un año esperando para marcharme -
El mago estaba sentado en una silla de madera frente a una mesa con incontables frascos de diversas formas y llenos de líquidos de colores, miro a su alrededor y vio a los otros magos en las mesas aledañas, que al igual que él, revisaban sus notas mientras preparaban mezclas.
- Casi un año ha pasado desde que ellos vinieron, casi un año desde que el me quito la mano izquierda – pensó mientras miraba el muñón de su antebrazo izquierdo que cubría con una funda hecha con un guante de cuero.
El mago observo un gran reloj de arena que se encontraba en un estante cercano, luego miro un reloj de arena más pequeño que estaba sobre su mesa de trabajo, comenzó a hojear su cuaderno de notas, observo atentamente los dibujos de calles y canales hechos por su propia mano meses antes, luego saco de uno de sus bolsillos un pequeño mapa de los reinos del este, lo puso sobre su cuaderno y trazo en él una ruta con su pluma hasta llegar a Booty Bay, luego saco un mapa del continente de Kalimdor, marco con una X el puerto goblin de Ratchet, estaba por comenzar a trazar una ruta desde ahí, cuando escucho pasos tras él, disimuladamente oculto ambos mapas entre las hojas de su cuaderno.
- Hey, ya es hora de irnos – dijo otro mago a sus espaldas – los del turno nocturno están por llegar –
- Turno nocturno – dijo el mago tratando de sonreír – ya ni siquiera sé cuando es de día o de noche -
- Creí que tenias ese reloj de arena tuyo para saber exactamente la hora de irte -
- Si, es solo que estaba muy concentrado en mi trabajo, no me di cuenta – dijo el mago observando los últimos granos de arena del bulbo superior cayendo hacía el bulbo inferior.
- Da igual, es momento de ir a descansar – dijo el otro mago muy seriamente – entonces vienes con nosotros? -
- Me quedare unos minutos más – dijo el mago sin dejar de observar los frascos – estoy en una etapa crítica de mi experimento y no puedo interrumpirlo -
- Esta bien, nos vemos mañana amigo –
- Si, hasta mañana –
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El mago se quedo esperando que los otros salieran por la puerta y escucho sus pasos alejándose, inmediatamente dio vuelta su reloj de arena.
- El es muy puntual – pensó el mago mirando hacia una de las entradas del laboratorio – ya debe estar por llegar –
El mago se inclino nuevamente sobre la mesa para mirar sus apuntes, de reojo observo la arena del bulbo inferior de su pequeño reloj, ya estaba llegando a una marca indicada por una letra H.
- Solo un poco mas – pensó mientras respiraba hondo – solo tendré que aguantar unos minutos más y entonces podré irme de aquí para siem…-
- Buenas noches apotecario Klauz – dijo una voz a las espaldas del mago interrumpiendo sus pensamientos – ya se han marchado todos? –
- Buenas noches alto apotecario Holland – dijo el mago poniéndose de pie y saludando respetuosamente a la oscura figura recién llegada – si, solo yo estoy aquí, estaba terminando unas notas para mi investigación –
- Como siempre… – dijo el undead moviendo la cabeza negativamente – a nadie le gusta acompañarme a la revisión semanal de las abominaciones, y es un fastidio, pero son las órdenes de nuestro regente, y deben cumplirse a cabalidad -
- Cuando termine con esto, puedo ir con usted como las últimas semanas, pero esta vez podríamos dividirnos los barrios para abarcar más… -
- No, siempre he realizado personalmente la revisión de cada una de las abominaciones, es lo que mi reina me ordeno antes de su…partida… – dijo Holland tristemente – y nadie más que ella podría cambiar esa orden –
- Eso nunca pasara, y lo sabe muy bien –
- Si, lo sé, ella nunca regresara –
Ambos undead permanecieron unos segundos en silencio mirando hacia el suelo.
- Dime, cuanto más tardaras en lo que estás haciendo? – pregunto Holland.
- Unos 30 minutos o una hora, acabo de iniciar el cultivo de las últimas muestras de la plaga que he desarrollado y no puedo interrumpir el proceso hasta que finalice -
- Esta bien, entonces envía a uno de los aprendices del turno nocturno a que me acompañe, dile que lleve esto – dijo Holland comenzando a meter cosas en una caja sobre su mesa – lo estaré esperando en el barrio de magia -
- Si señor –
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Klauz escucho atentamente como los pasos del alto apotecario se alejaban del laboratorio en dirección al barrio de magia, entonces rápidamente tomo su libro de notas, mapas y otros papeles sobre su mesa y los metió dentro de una mochila, solo dejo unos cuantos papeles, miro el reloj y observo el bulbo inferior, la arena había llegado a la marca indicada con una letra N.
Inmediatamente escucho pasos que venían de uno de los pasillos de acceso al laboratorio, el mago undead se sentó en su silla y se puso a escribir garabatos en las hojas que dejo sobre la mesa.
- Buenas noches – dijo una voz a sus espaldas – aun aquí? –
- Buenas noches, si, aun tengo algo de trabajo pendiente, pero les tengo una misión especial a ustedes dos –
- Si? De que se trata – dijo uno de los undead –
- Supongo que saben de la inspección semanal del alto apotecario a las abominaciones –
- La inspección? de seguro a ti te asignaron esa tarea y quieres sacarte de encima la…–
- Si, pero les estoy haciendo un favor, escuche que el alto apotecario está evaluando a todos los aprendices para determinar cuáles serán promovidos a apotecarios la próxima semana, y estoy seguro que verá con buenos ojos a unos aprendices que voluntariamente se presenten para ayudarlo con una tarea tan tediosa –
Los ayudantes se miraron con una sonrisa.
- Que tenemos que hacer? -
- Tomen esa caja que está en su mesa, vayan al túnel de servicio y lleven a las abominaciones al barrio de guerra, ahí los estará esperando Holland –
- Esta bien, vamos inmediatamente, gracias –
- De nada amigos, solo dense prisa, no lo arruinen y les garantizo serán ascendidos -
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Klauz observo como los undead tomaban la caja del escritorio de Holland, luego los vio salir del laboratorio y escucho atentamente sus pasos alejarse, entonces se puso de pie y camino hacia el escritorio de Holland.
- Voy a irme de aquí, pasara un buen rato antes que ese tonto de Holland se aburra de esperar a los ayudantes y regrese aquí para ver que sucedió, es muy paciente – pensó el mago buscando en un cajón de la mesa del alto apotecario, encontró su cuaderno de notas – pero antes debo saber que ocultas en esa habitación secreta –
Klauz hojeo rápidamente el cuaderno, paso las hojas con el muñón de su antebrazo izquierdo mientras con la mano derecha seguía buscando en el cajón.
- Que es esto? – pensó el undead leyendo una hoja rápidamente – experimento T… sujeto de pruebas capturado en … -
El mago interrumpió su lectura cuando su mano encontró la llave, se levanto de la mesa y guardo el cuaderno de Holland en su mochila, se la puso a la espalda y camino rápidamente hasta un viejo librero de madera repleto de libros.
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Klauz estuvo en el laboratorio hace un año, cuando los aventureros se infiltraron para asesinar al alto apotecario Faranell y destruir los tanques de la plaga que habían estado desarrollando.
Tuvo suerte, fue uno de los pocos que sobrevivieron a la masacre del Apothecarium y tan solo perdió su mano izquierda.
Todo el trabajo de meses había sido destruido en segundos, la totalidad de la plaga que habían preparado para iniciar el ataque a Kalimdor se había perdido.
La invasión estaba cancelada.
Al menos eso penso Klauz.
Al volver a su trabajo luego de recuperarse de sus heridas, vio con sorpresa que el laboratorio estaba totalmente reconstruido y los tanques contenedores de la plaga estaban llenos. Al mando estaba el nuevo alto apotecario Holland.
Los planes de invadir Kalimdor estaban inalterables.
Era algo muy extraño, no podían haber rehecho la plaga en solo dos semanas, les había tomado años crear una nueva plaga a partir de la original que uso el azote en la tercera guerra.
Mientras continuaban los preparativos para el ataque a Kalimdor, en el Apothecarium continuaron con el desarrollo de nuevas variedades de la plaga.
Klauz rápidamente se gano la confianza de Holland debido a sus destacadas habilidades en la alquimia, pronto el alto apotecario le revelo como habían reemplazado tan rápido la plaga.
Oculto en un nivel inferior se encuentran laboratorios subterráneos donde se llevan a cabo experimentos secretos, allí habían almacenado varios estanques con la plaga para realizarle pruebas especiales, así se había salvado una cantidad de plaga lo suficientemente grande para iniciar el ataque a Kalimdor.
Pero a pesar de haberlo nombrado su ayudante, el alto apotecario Holland nunca había mostrado a Klauz los laboratorios subterráneos, ni siquiera el acceso al nivel inferior, siempre le decía que era por seguridad, ordenes de la misma Sylvanas, que solo unos pocos escogidos personalmente por la reina oscura tuvieran acceso a los laboratorios.
Siempre que los apotecarios realizaran experimentos en el nivel inferior, hacían desalojar el Apothecarium totalmente, las entradas quedaban fuertemente custodiadas, esto ocurrió muy seguido durante los últimos días de preparación de la invasión a Kalimdor.
Desde que Sylvanas y su ejército fueron derrotados en Theramore, las actividades en el nivel inferior disminuyeron casi a cero.
Klauz hace tiempo se había percatado de que el piso de piedra bajo el librero tenía unas marcas, como si hubiera sido movido a rastras de su posición numerosas veces. No le tomo mucho tiempo encontrar una cerradura disimulada en el muro en que estaba apoyado el librero.
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El undead se paro al lado del librero y metió la llave en la cerradura, giro la llave y el librero se desplazo hacia la derecha, dejando a la vista una escalera que accedía al nivel inferior.
Uso uno de sus conjuros de fuego para encender una antorcha, comenzó a descender por los peldaños en dirección a los misteriosos laboratorios subterráneos.
Klauz llego a un pasillo con varias puertas marcadas con letras, comenzó a mirarlas y se detuvo ante la que estaba marcada con una letra T.
- No tengo tiempo de revisar todo – dijo el mago mientras comenzaba a congelar la cerradura de la puerta – experimento T, veamos de que se trata… -
El undead pateo la puerta, la cerradura convertida en hielo se hizo pedazos y la gruesa hoja de madera y acero se abrió lentamente, los goznes crujieron e inmediatamente se sintió un viento helado que venía del interior de la habitación.
- Solo espero que no haya un wyrm de hielo esperándome – pensó Klauz mientras atravesaba la puerta.
El undead entro a una habitación de tamaño mediano, el frió intenso rápidamente lo dejo cubierto por una fina capa de escarcha, la antorcha disminuyo la intensidad de su llama y casi inmediatamente se apago, todo se veía en penumbras, cerca de la puerta había un gran tubo de vidrio de más de un metro de diámetro, que parecía llegar desde el piso al techo, su parte inferior estaba unida a piezas metálicas.
Klauz se acerco para mirar mejor el extraño tubo de vidrio, parecía estar lleno de algún tipo de líquido, pero no estaba totalmente seguro, debido a la oscuridad.
El mago entonces invoco una pequeña bola de fuego que permaneció encendida a unos 5 centímetros de su palma derecha, la acerco al tubo y confirmo que efectivamente estaba lleno de un líquido, pero vio algo mas, en la parte inferior se veía algo que parecía ser orgánico.
- Pero que es eso? – dijo el undead mirando fijamente el interior del tubo.
De pronto lo que sea que estuviese en el líquido se movió.
Klauz se sobresalto y retrocedió unos pasos, perdió la concentración y la llama en su mano se apago, siguió retrocediendo y de pronto sintió un frió intenso en los huesos de la espina dorsal que asomaban por su túnica, se dio vuelta lentamente esperando encontrar a alguna terrible criatura de hielo, pero para su alivio, solo había un gran bloque de hielo.
- Hielo, este enorme pedazo de hielo debe mantener toda la habitación tan helada – dijo Klauz en voz baja – es una forma muy rudimentaria de mantener la temperatura baja, imaginaba que Holland hubiera usado algún artefacto creado por ese gnomo para tal propósito, o algún conjuro especial basado en el hielo –
Klauz nuevamente invoco su pequeña bola de fuego para alumbrar, esta vez observo con más detenimiento el enorme bloque de hielo, había algo dentro.
El undead se sorprendió y retrocedió unos pasos.
- Debo … debo … debo … debo irme de aquí… inmediatamente… -
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La actualidad.
En el límite entre Barrens y la nación orca de Durotar.
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- Comandante Battlescar! – exclamo el guardia orco – informan de la torre de observación que se acerca alguien montado en un sable nocturno, viene por el camino desde Crossroads –
- Debe tratarse de quien estamos esperando – dijo el comandante – pero debería venir en un caballo, manténganse en guardia, pero no ataquen a menos que yo lo ordene –
- Si señor –
Minutos después llego al puesto de observación un sable nocturno negro con rayas blancas, su jinete parecía ser una humana que vestía una armadura negra con rojo y una extraña mascara.
- Throm’ka guerreros orcos – saludo la humana hablando en idioma orco – estoy aquí en busca de Fisko, señor de los Warsong -
Los guardias se miraron algo sorprendidos, no se esperaban que la recién llegada les hablara en su idioma.
- Identifícate extranjera – dijo el comandante orco.
- Soy Mariam, con quien tengo el gusto? –
- Quítate esa mascara –
La paladín se quito la capucha y la máscara dejando al descubierto su rostro surcado por las cicatrices que le causara el letal ataque de un ghoul hace casi un año atrás.
El orco la observo y movió la cabeza afirmativamente.
- Sabes que es necesario tomar ciertas precauciones cuando se trata de visitantes ajenos a la horda – dijo el orco – soy el comandante Kargal Battlescar, el señor de los warsong te espera en Razor Hill, te escoltaremos al poblado –
- Entonces andando –replico la paladín.
El comandante orco y otros dos guardias subieron a sus lobos y se encaminaron al puente que cruza el rio Southfury.
- Bienvenida a Durotar – dijo el orco cuando terminaron de cruzar el puente.
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Un par de horas más tarde, los orcos y la paladín llegaron a las afueras de Razor Hill por la entrada oeste, allí junto a los guardias estaban Fisko y Asajj, montados sobre un lobo y un raptor, respectivamente.
- Asajj, Fisko! – exclamo la paladín bajando de su felina montura – que alegría verlos amigos –
- También me alegra verte – dijo el guerrero orco desmontando de su lobo negro.
- Mariam! –exclamo la sacerdotisa troll bajando de su raptor – extrañarte mucho –
La humana se acerco a la troll y se dieron un abrazo, luego se abrazo con el orco.
- Juntos otra vez – dijo Fisko – nosotros tres, como en Theramore –
- La situación es totalmente diferente – dijo Mariam – pero es cierto, el resto nuestros amigos están en otros lugares, muy lejos de aquí –
- Pero pronto reunirnos con ellos – dijo Asajj.
- Entonces vamos andando – dijo la paladín – vamos a Thunderbluff y después a Ashenvale –
- Primero iremos a Orgrimmar – dijo Fisko – prometí a Thrall que te llevaría a penas llegaras, se alegrara mucho de verte –
- Muy bien, vamos a Orgrimmar entonces – dijo Mariam subiendo a su montura.
- Espera un momento – dijo el orco – ya es un poco tarde, vamos a la posada a descansar y al amanecer iremos a Orgrimmar, hablaremos con Thrall y luego iremos a Thunderbluff -
- Esta bien, así podremos conversar un rato –
Los aventureros se despidieron de los guardias orcos que regresaron al puesto Far Watch.
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- Entonces, que han hecho en todo este tiempo? – pregunto Mariam.
- Bueno, después que te fuiste a los reinos del este, Kyra nos proporciono una información sobre la legión que encontraron las centinelas en el valle Demonfall, Diathorus había dejado ocultos pergaminos referentes a la ubicación de algunos agentes de la legión, se encontraban en Winterspring, Un’goro, Silithus y en …-
-Burning Steppes? – pregunto la paladín.
- Si, como lo sabes? –
- En los reinos del este conocí a unos aventureros, eran miembros de una hermandad llamada Argent Dawn, su base de operaciones está ubicada en la parte norte del continente, en lo que alguna vez fue el reino humano de Lordaeron, su principal meta es acabar con la amenaza undead, pero los encontré en Stormwind, estaban en una misión especial, habían averiguado sobre un demonio que se encontraba oculto en Burning Steppes, me uní a ellos y lo enfrentamos, tenía la apariencia de un humano conocido como Franklin el amistoso, pero se trababa de un felguard muy poderoso llamado Klinfran, fue difícil, pero logramos destruirlo –
- Una gran casualidad – dijo el orco – ese demonio era nuestro siguiente objetivo, teníamos planeado viajar después del aniversario, para que lo enfrentáramos todos juntos, pero ya no sera necesario –
- Entonces ya enfrentaron a los demás? –
- Si, el demonio de Winterspring tenía el disfraz de un tauren que se hacía llamar Artorius el amigable, pero se trataba de un doomguard llamado Artorius el portador de la muerte, en Silithus encontramos a un gnomo conocido como Nelson el amable… era un terrible señor del terror llamado Solenor el asesino, y finalmente en Un’goro dimos con una cazadora troll en compañía de un lobo, era conocida como Simone la discreta, pero su verdadera forma era la de una succubus llamada Simone la seductora, fue difícil enfrentarlos, pero logramos destruirlos, de todos modos presumo que no serian los únicos demonios al servicio de la legión –
- Lamentablemente tienes razón, antes de venir a Kalimdor, fui a visitar a un viejo amigo, el capitán Duron, el está a cargo de la fortaleza Nethergarde en Blasted Lands, la cual fue construida algunos años después de la segunda guerra, el objetivo era mantener vigilado el emplazamiento donde estuvo el portal oscuro.
Duron me informo de algo inquietante que confirma todo lo que nos dijo Diathorus, el portal está siendo reconstruido y está fuertemente custodiado por demonios –
- El portal oscuro reconstruyéndose?, pero porque?, se supone que era la puerta entre Azeroth y Draenor, pero como todos sabemos, mi mundo natal fue destruido – dijo Fisko – para que querrían reconstruirlo los demonios? –
- Quizás estén planeando utilizarlo para acceder a otro de los mundos conquistados por la legión – dijo Mariam – quizás el mundo de origen de los nathrezim, Xoroth –
- Cuanto creer que demonios demorar en terminar portal? – pregunto Asajj.
- Según Duron, los exploradores informaron hace tres meses de movimientos en la zona, comenzó a llegar gran cantidad de demonios desde la oscura zona conocida como The Tainted Scar en la parte suroeste de Blasted Lands, luego comenzaron a traer piedras e iniciaron la construcción, cuando estuve ahí tuve oportunidad de verlo con mis propios ojos, la base era una gran escalinata que se veía casi terminada y estaban comenzando a construir los dos pilares del pórtico, ha pasado casi un mes desde que estuve en Nethergarde, no sé si ya lo han terminado o no –
- Cuando estemos en Ashenvale hablemos con Kyra, alguien quizás pueda crear un portal a Stormwind para que puedas averiguar si acaso…-
- Yo jamás regresare a Stormwind – dijo la paladín fríamente.
- Porque dices eso? -
- Es algo de lo que no quiero hablar ahora, lo sabrán a su debido momento -
- Campamento Stonard estar en pantano de las penas – dijo Asajj – quizás allí alguien saber respecto a portal –
- Tienes razón, en Orgrimmar hay magos que pueden crear un portal a Stonard, le informaremos a Thrall para que envié alguien allá y averigüe sobre la construcción del portal –
- Me parece bien, ahora vamos a dormir, estoy muy cansada por el viaje – dijo la paladín.
Fisko fue a darles un vistazo a las monturas que habían dejado al cuidado de la cazadora troll Shoja’my en el establo al lado de la posada y luego se fue a dormir a su habitación, Asajj y Mariam compartían una habitación, más que nada como precaución, siempre habían miembros de la horda que no les gustaban los humanos y podrían intentar atacara durante la noche.
- Que pasarte en reinos este? – pregunto Asajj.
- A que te refieres? –
- Yo darme cuenta cuando contarnos sobre demonio y grupo de aventureros, tu voz cambiar levemente, algo malo pasarte relacionado con eso y algo más malo con Stormwind –
- No… no se a que te refieres – dijo Mariam dándole la espalda – podrías ayudarme a quitarme la armadura? –
La troll se acerco a la humana y comenzó a soltar las correas de las hombreras, los guardabrazos y la coraza.
- Yo conocerte querida amiga- dijo Asajj poniendo sus manos en los hombros de Mariam – contarme que te ocurrió –
La paladín giro y miro a la troll, sus ojos celestes estaban derramando lágrimas.
- Yo… conocí a alguien… -
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Al amanecer los aventureros salieron de la posada y se dirigieron a los establos para buscar sus monturas, minutos después se encaminaron hacia el norte, siguiendo el camino por los estrechos cañones que conducían hacia Orgrimmar.
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- …Amelyn ya está totalmente recuperada, dijo que le hubiera gustado mucho venir, pero ahora que es capitán sus deberes en Theramore se lo impiden, pero te envió esto – dijo Mariam sacando de su bolso un paquete – no creo que a un orco le gusten, pero es una costumbre de nuestra raza – La paladin saco un ramo de flores y las dejo sobre la tumba del orco – Ella dijo que mientras viviera nunca olvidaría que salvaste su vida –
- Me parece una bonita costumbre – dijo Fisko contemplando las tumbas de todos los kor’krom que murieron en Theramore – quizás deberíamos adoptarla -
- Es una lástima que no podamos dejar flores a todos nuestros muertos -
- A que te refieres? – pregunto el orco intrigado.
- No es nada, solo pensé en voz alta – dijo Mariam subiendo a su sable nocturno.
Fisko miro a Asajj como preguntándole si sabía que pasaba, la troll solo se encogió de hombros y subió a la silla de su raptor.
- Esta bien – pensó el orco subiendo a su lobo – supongo que nos lo contara cuando sea el momento adecuado -
Nuestros héroes se encontraban en el pequeño cementerio situado cerca de la puerta sur de Orgrimmar.
Avanzaron por el camino hasta llegar a la entrada de la enorme muralla de piedra que era el acceso principal a la ciudad orca, al llegar a la puerta los guardias orcos les permitieron la entrada y los escoltaron en dirección a la fortaleza de Thrall.
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- No les había preguntado antes, pero que ha sido de Spirifer, Azerthor y los demás forsaken – dijo Mariam.
- Como sabes, la gran mayoría no quería que se les diera asilo en la horda, Thrall logro convencer a los demás líderes y se acordó que los forsaken solo permanecerían dentro de Orgrimmar y serian mantenidos bajo custodia todo el tiempo.
Al comienzo todos los habitantes de la ciudad los miraban con desconfianza, pero a estas alturas ya se han ganado la confianza de la comunidad, todos se han establecidos como guardias, entrenadores, mercaderes. Aun así, todavía hay algunos que piensan que están fingiendo, que solo están aquí para espiarnos –
- Espiar a la horda con que propósito? Sylvanas fue destruida, ya no tienen porque seguir sus ideales, son libres –
- Lamentablemente nadie sabe hasta qué punto podría haber llegado la devoción por ella, los lideres creen que los forsaken que aun existen podrían estar planeando su venganza por la muerte de Sylvanas -
- Pero todos los que no pidieron asilo fueron destruidos, no escapo ninguno en Theramore –
- Es cierto, pero no creerás que todos los forsaken de los reinos del este atacaron Theramore – dijo el orco – hable con Azerthor al respecto hace un tiempo atrás, me dijo que cuando salieron de Undercity, muchos se habían quedado en la ciudad como reserva, además de los alquimistas que seguían mejorando la plaga, el numero de forsakens es indeterminado, el cree que todos los que estaban en las bases del bosque Silverpine y en Hillsbrad tambien podrían estar allí, según el plan original, la segunda etapa de conquista daría comienzo cuando llegaran las noticias de la victoria en Theramore, así que es de suponerse que un segundo ejercito estuviera listo esperando las ordenes que nunca llegaron. Y seguramente alguno de los oficiales de Sylvanas lleno el vacío de poder, no hay forma de saberlo -
- Tienes razón, el Argent Dawn solo combate en la parte noreste de Lordaeron contra el azote, aun no ha incursionado en los territorios que pertenecían a los forsaken, como para determinar si aun están activos –
- Creo que después de investigar sobre el portal oscuro, deberíamos centrar la atención en Tirisfal Glades – dijo Fisko – los forsaken remanentes podrían representar una grave amenaza si buscan venganza –
- O peor aun, continuar con el plan de Sylvanas – dijo Mariam – deberiamos hablar con los forsaken, quizás sepan algo sobre un plan de contingencia -
- Spirifer, Azerthor y la sacerdotisa Dhalia trabajan juntos en un local de magia, ellos enseñan encantamientos – dijo Fisko – más tarde los veremos -
- Irán con nosotros a Thunderbluff? –
- Lamentablemente los tauren no estaban de acuerdo con que se les diera asilo, los troll y orcos que estuvieron en Theramore les dieron su apoyo, al igual que nosotros, es por eso que solo fueron ubicados en Orgrimmar – dijo Fisko – Illiana es la única undead que tiene permitido su ingreso en Thunderbluff –
- Es una lástima que estén confinados aquí -
- A ellos no les importa mucho ese detalle, están contentos solo por el hecho de vivir lejos de Undercity y libres de Sylvanas -
- Como esta Illiana? -
- La vi por última vez hace dos semanas, esta exactamente igual a como la viste antes de irte – dijo Fisko tristemente – no ha dicho ni una sola palabra en todo este tiempo –
- Pobrecita, espero poder ayudarla esta vez -
- Tener algo en mente? – pregunto la troll.
- Si, se de algo que podría funcionar -
- Esperemos que así sea – dijo el orco.
- Y dime, que ha sido del pequeño Regar? –
- El pequeño Regar – dijo Fisko sonriendo – más tarde lo veras -
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Antes de que la paladín pudiera preguntar cuando, llegaron a las puertas de la fortaleza, los guardias kor’krom los saludaron respetuosamente, Kargrul estaba con ellos.
- Saludos señor de los Warsong y acompañantes – dijo el orco – pueden dejar sus monturas aquí, los escoltare ante mi señor -
Kargrul y varios kor’kron escoltaron a nuestros héroes al interior de la fortaleza.
Mariam vio en la entrada del salón del trono al viejo guerrero orco llamado Eitrigg y le hizo señas con la mano, el orco sonrió y le devolvió el saludo.
Llegaron ante el trono del jefe de guerra de la horda, había también varios kor’kron en el salón, los que observaban atentamente a los recién llegados.
- Bienvenidos, me da mucho gusto verlos – dijo Thrall levantándose de su trono y acercándose a los aventureros – me alegra mucho verte Mariam, hace mucho tiempo que no venias a visitarme –
- Lo siento mucho señor, tenía planeado venir unos meses después de que me fui, pero tuve dificultades en los reinos del este – dijo la paladín saludando con una reverencia – un pequeño problema en Stormwind -
- Se trata de algún asunto confidencial? O es algo que puedes compartir con nosotros? – pregunto Thrall intrigado –
- La verdad, tiene que ver con usted señor -
- Conmigo? – dijo sorprendido el orco – es que acaso los humanos se han enterado que estuviste en Orgrimmar y han cuestionado tu lealtad con la alianza? -
- Pues está bastante cerca – dijo la paladín seriamente.
Fisko y Asajj la miraron sorprendidos, pues no les había contado nada al respecto.
- Supongo que este será el momento adecuado – pensó Fisko.
- Con todo el respeto que se merece, señor de la horda, sabía que hace unos ocho meses, justamente durante la última vez que estuve aquí, un entrenador de gladiadores orco trajo a un humano para luchar como gladiador? -
- No lo sabía, lamentablemente no puedo enterarme de todo lo que ocurre en Orgrimmar, y si realmente hubo un humano luchando aquí, debió estar muy poco tiempo como para que nadie de mi gente de confianza se hubieran enterado –
- Que tiene de especial ese humano? –pregunto Fisko.
- Pues se trataba ni más ni menos que de Varian Wrynn, el rey de Stormwind –
- El rey de Stormwind? – dijo sorprendido Thrall – como es eso posible? –
- Según me entere, el rey Wrynn se dirigía a isla Theramore, Jaina lo había convencido de iniciar un dialogo con la horda, debido a los acontecimientos del combate contra las fuerzas de Sylvanas -
- Jaina me dijo que dijo que hablaría con el rey humano para que tuviéramos un encuentro diplomático – dijo Thrall – pero nunca recibí una respuesta de si acaso había aceptado o no –
- Jaina nunca se entero que Varian acepto su propuesta, el mensaje fue interceptado por unos insurgentes humanos que se hacen llamar la hermandad Defias, atacaron el barco de Varian y lo tomaron prisionero, lo llevaron la isla Alcaz, ubicada al noreste de Theramore, de algún modo Varian logro escapar y llego a las costas de Durotar, fue encontrado por este entrenador de gladiadores –
- Pero como sabes todo eso? –
- Porque el mismo me lo conto, dijo que me vio en Orgrimmar mientras estaba prisionero, creyó que yo era una traidora y trabajaba para la horda, ordeno que me arrestaran, me torturaron para saber a que me habían enviado, no tuve nada que decirles obviamente, entonces ordeno mi ejecución por alta traición, afortunadamente Jaina se encontraba en Stormwind y logro convencer a Varian para que no me ejecutaran, me mantuvieron prisionera por varios meses y finalmente fui condenada al exilio, jamás podre volver a poner un pie en Stormwind o en cualquier territorio de la alianza –
Un silencio absoluto de apodero de todo el salón.
Fisko y Asajj estaban muy desconcertados con la revelación, hace meses el orco habia intuido que algo malo le había pasado a la paladín, cuando nunca regreso de su viaje de un par de meses a los reinos del este, pensó que podía estar muerta, pero creyó que todo estaba bien cuando recibió una carta diciéndole que se reuniría con él en Far Watch unos días antes del aniversario, pero jamás imagino que sus mismos compatriotas la habían mantenido en cautiverio todo este tiempo.
- Lamento mucho escuchar todo lo que te ha ocurrido – dijo Thrall con algo de tristeza – si acaso hay algo que pueda hacer por ti, solo dímelo -
- Jaina me dijo que siempre seré bienvenida en Theramore, pero me gustaría establecerme aquí en Orgrimmar, si eso fuera posible –
- Por supuesto, claro que puedes quedarte en Orgrimmar – dijo Thrall sonriendo – eres bienvenida –
- Muchas gracias señor – dijo Mariam haciendo una reverencia – ahora hay otros asuntos más importantes que merecen su atención -
- Dime, de que se trata -
- Hace un mes estuve en Blasted Lands, el portal oscuro está siendo reconstruido –
Inmediatamente el salón se lleno de murmullos en idioma orco.
- El portal oscuro? En verdad? – pregunto Thrall visiblemente preocupado.
- Lo vi con mis propios ojos, está siendo reconstruido en su emplazamiento original, se encuentra fuertemente custodiado por demonios –
- Destruimos a varios demonios al servicio de la legión – dijo Fisko – creímos que solo había unos pocos, pero esto demuestra que estábamos equivocados, era cierto lo que nos dijo ese demonio en Demonfall hace un año, la legión planea regresar y la reconstrucción del portal es la prueba –
- Seguramente lo usaran para enviar tropas desde alguno de los muchos mundos que han conquistado, una vez que esté terminado y activo – dijo Mariam – no sabemos si acaso ya está finalizado, debe enviar a alguien a investigar -
- Eso es algo muy grave, si la legión regresa todo Azeroth estará en peligro una vez más, Nazgrel! -
- Si mi señor – respondió el comandante orco.
- Ve inmediatamente a Stonard con algunos soldados, averigua si ese maldito portal ya ha sido terminado, también quiero saber cuántos demonios lo custodian y estudia la zona para planear un ataque en caso que sea necesario –
- De inmediato mi señor -
Nazgrel salió del salón seguido de kargrul y algunos kor’kron.
- Debería pedirles que también vayan ustedes, pero el resto de sus amigos no está aquí – dijo Thrall – además, se que tienen otras prioridades -
- Si mi señor – dijo Fisko – iremos a Ashenvale a reunirnos con los demás para rendirles tributo a nuestros amigos caídos, pero volveremos en unos días y estaremos listos para partir a Blasted Lands -
- No esperaba menos de ustedes – dijo Thrall sonriendo – apropósito, te tengo una sorpresa Mariam -
- De que se trata señor? –
Thrall le hizo una señal a uno de los kor’krom que estaba en el salón, rápidamente se acerco uno de los poderosos guardias de elite enfundado en su armadura negra y dorada, se paro al frente de la paladín y la saludo respetuosamente.
Mariam noto que era un poco bajo para ser un orco, media aproximadamente una cabeza menos que Fisko
El orco se saco el casco y se presento.
- Saludos Lady Mariam, soy Regar –
- El pequeño Regar? – dijo la paladín sorprendida – no puede ser -
- Te dije que los orcos alcanzamos la madurez mucho antes que los humanos – dijo Fisko sonriendo – lo recuerdas? -
- Me alegra mucho verte, has crecido mucho desde la vez que te vi -
- Lady Mariam, yo, quería pedirte disculpas por haberte golpeado con una piedra en la cabeza –
- No te preocupes, no me quedo ninguna cicatriz – dijo la paladín sonriendo – al menos en la frente, el resto de mi cara es un desastre –
El joven guerrero orco también sonrió.
- Este muchacho les será de gran ayuda en su equipo – dijo Thrall – lo entrene personalmente en el arte de la guerra –
- Eso quiere decir que puede venir con nosotros? – pregunto la paladín.
- Así es, Regar, te relevo de tus deberes como uno de mis guardias, ahora estas a las ordenes del señor de los Warsong –
- Gracias mi señor – dijo Regar inclinándose ante Thrall – todas mis acciones serán guiadas por el honor, tal como me has enseñado –
- Muchas gracias señor – dijo Fisko – si nos disculpa, debemos partir a Thunderbluff en busca de nuestros amigos, volveremos pronto -
- Vayan, que los ancestros los acompañen -
Nuestros héroes estaban por salir del salón del trono, cuando un orco se acerco a ellos.
- Paladín, que gusto verte – dijo Eitrigg – has visto en tus viajes a mi amigo Tirion? –
- Lamentablemente no, pero me informaron que habita en las plaguelands, no tuve oportunidad de buscarlo debido al problema que tuve –
- Lo entiendo pequeña, no olvides darle mis saludos si te lo encuentras un día de estos –
- No se preocupe –
- Espera un momento Mariam – dijo Thrall acercándose – ya que serás una habitante de Orgrimmar, deberás vestirte como tal –
- Bueno, no creo que la ropa hecha para orcas, trolls o taurens me quede muy bien –
- Eso no es problema – dijo Thrall haciendo una señal a un par de orcas que estaban ahí.
Inmediatamente se acercaron a la paladín y comenzaron a tomarle medidas con una huincha y una de ellas tomo notas en un trozo de cuero.
Los aventureros salieron de la fortaleza, los kor’kron trajeron sus monturas y le dieron a Regar un lobo negro, todos montaron y siguieron a Fisko.
Se dirigieron a la zona de comercio en la calle mayor, se detuvieron ante un local de encantamientos, bajaron de sus monturas y entraron.
Dentro se encontraban algunos jóvenes orcos que asistían a una lección de encantamientos, la clase era dictada por una maga undead, a su lado un guerrero undead observaba atentamente las explicaciones. A ambos lados de la puerta había un guardia orco.
- Entonces usando estos materiales y la vara rúnica dorada, podrán encantar una capa con un conjuro de resistencia al fuego, después de eso… – la undead miro a la puerta y vio al orco haciendo señas – muchachos tengo importantes visitas, tienen 10 minutos de recreo -
Los orcos guardaron sus libros de apuntes y al salir saludaron al señor de los warsong y a sus acompañantes.
- Hola amigos, como han estado? – pregunto el orco acercándose a los undead.
- Muy bien, cada vez tenemos más alumnos que no les importa que seamos forsaken - dijo la maga saludando a todos alegremente – supongo que vienen por su viaje a Thunderbluff -
- Si, hemos venido para que hagas un portal, y también por lo que hablamos de las monturas –
- Por supuesto, ya lo tengo todo preparado, Dahlia, nuestros amigos ya están aquí –
- Hola – dijo la sacerdotisa saliendo de otra habitación y trayendo unas cajas – me alegra verlos, hola Mariam tiempo sin verte, también tienes un guardia personal? –
- No, es Regar, un nuevo miembro del equipo – dijo la paladín.
- Hola muchacho – dijo Azerthor dándole la mano – te esperan muchas aventuras y batallas si te quedas junto a estos aventureros –
- Para eso he entrenado duramente, para luchar con honor por la horda – dijo Regar.
- Tomen esto – dijo Dahlia entregándole una caja a Fisko – ahora no tendrán problemas con sus monturas –
- A que te refieres? – pregunto Mariam -
- Bueno, si quisieras ir de aquí a Thunderbluff usando un wyvern, tendrías que dejar tu montura aquí, y tendrías que regresar para buscarla, no es así? –
- Si, pero podemos ir a través de un portal –
- Pero que pasa si quieres ir por ejemplo a Splintertree en Ashenvale, no podemos crear un portal hacia allá, solo desde allá hacia acá, las runas de portal están sintonizadas a las ciudades para las que fueron creadas, solo tenemos runas para Orgrimmar, Thunderbluff y Stonard, si quieren ir a otro lugar, tienen que viajar en wyvern, o usando una montura terrestre –
- Y es preferible viajar en wyvern por el tiempo menor de viaje, pero eso nos dejaría sin nuestras monturas terrestres – dijo Fisko.
- Exacto, ahí entra en juego lo que está en la caja –
- Frascos con un liquido verdoso? –dijo Fisko mirando la caja.
- Es una poción que me enseño un goblin en Gadgetzan, cuando fuimos a destruir a los demonios de Un’goro y Silithus, se llamaba elixir Noggenfogger tiene 3 efectos al azar, puede convertir a quien lo bebió en un esqueleto, hacerlo tan liviano como una pluma o hacer que se reduzca su tamaño -
- Eso quiere decir que nuestras monturas podrían hacerse pequeñas o quedar convertidas en esqueletos? –
- Si, ese es el efecto del elixir original, es por eso que lo modificamos, solamente dejamos la característica de reducir el tamaño de quien lo bebe, así podrán dárselos a sus monturas y podrán llevarlas con ustedes cuando viajen en wyverns –
- Eso es una gran idea, pero cuánto dura el efecto? –
- En principio duraba un tiempo determinado, pero pensando en los viajes largos la versión final tiene un efecto permanente y se contrarresta con un conjuro de disipar magia, o con otra poción que sirve de antídoto –
- Podrían hacernos una demostración? –
- Por supuesto, vamos afuera –
Todos salieron, la sacerdotisa tomo uno de los frascos, le indico a Fisko que abriera un poco el hocico de su montura y con un gotero le hecho 5 gotas del elixir y retrocedió unos pasos, casi inmediatamente el lobo quedo del tamaño de un cachorro de lobo. La silla de montar quedo tirada detrás del pequeño animal.
- Es increíble -
- Si, es mejor a lo que intentaban hacer unos magos – dijo Dahlia – querían encerrar la esencia de un animal en una de sus partes, su cráneo o una pata, para poder invocarlo a voluntad como lo hacemos con nuestros corceles undead, pero la diferencia es que los nuestros no están con vida y para hacer lo mismo con sus monturas, habría que sacrificarlos –
Los aventureros miraron sus monturas y movieron negativamente sus cabezas.
- Bien, ahora volverá a la normalidad, Asajj, quieres hacerlo tú? –
- Estar bien –
La sacerdotisa troll invoco su conjuro de disipar magia en el pequeño lobo y este inmediatamente recupero su tamaño original.
- Vaya, esto si que es sorprendente – dijo Mariam – esta poción podría servir para infiltrar a un pequeño ejército oculto dentro de una mochila –
- Eso es una buena idea para invadir una ciudad – dijo Azerthor – por suerte no se le ocurrió a los forsaken cuando atacaron Theramore, todo seria muy diferente ahora –
- Tienes razón, de haber triunfado Sylvanas seguramente Azeroth estaría totalmente destruido – dijo Fisko – pero es mejor no pensar en eso –
- Bueno, vamos entonces a Thunderbluff – dijo Mariam.
- Por supuesto amigos, apártense – dijo la maga cogiendo en sus manos una runa de portal sintonizada con la capital tauren.
- Espera un poco Spirifer, antes de irnos una última cosa – dijo Fisko mirando a Azerthor – sabes de la existencia de un plan de contingencia en caso de que el ataque de isla Theramore hubiera fracasado? -
- Sylvanas estaba segura de la victoria en Theramore – dijo el guerrero forsaken moviendo la cabeza negativamente – no había otro plan, como te dije la ultima vez, cuando partimos hacia Kalimdor, un segundo ejercito se estaba preparando para iniciar la siguiente etapa del ataque, atacar las ciudades de la alianza con los agentes infiltrados y supongo que aun no han sufrido ningún ataque, verdad Mariam? -
- Pues, desde la última vez que estuve en Stormwind no – dijo la paladín.
- Eso entonces significa que el ataque fue abortado? – dijo Fisko.
- Ojala fuera así amigo mío – dijo Spirifer – hay muchas banshees infiltradas en las ciudades de la alianza, esperando la orden de su reina para actuar, sabemos que nunca va a pasar, pero la verdad es que ellas están ahí, inactivas, esperando -
- Es cierto – dijo Azerthor – lo mismo que el ejercito forsaken en Undercity, está esperando las ordenes de su reina para actuar, es su modo de ser, una orden dada por Sylvanas, solo podía ser cambiada por Sylvanas, diría que no hay peligro de momento. Pero hay otro tema muy importante a mi parecer, me gustaría suponer que todos se han liberado como nosotros, pero no podemos saberlo –
- Intentaremos averiguarlo – dijo Fisko poniendo su mano en el hombro de Azerthor – si los forsaken de Undercity son libres lo averiguaremos y de ser así haré lo posible para que sean aceptados en la horda, te lo prometo –
El guerrero, la maga y la sacerdotisa forsaken sonrieron.
Spirifer estiro sus brazos con la runa de portal en sus manos e hizo una invocación, frente a ella apareció una esfera de color azulado, casi enseguida se convirtió en un circulo de mas o menos 2 mt de altura, en el centro podía verse la ciudad tauren.
- Entonces nos veremos dentro de 2 días en Splintertree – dijo Fisko.
- No tendrán problemas para salir de la ciudad? – pregunto Mariam.
- No te preocupes – dijo Spirifer – Thrall nos autorizo, además iremos con nuestros guardias personales –
Los aventureros se despidieron de los forsaken y cruzaron el portal en compañía de sus monturas.
Una vez en la capital tauren se dirigieron inmediatamente a la casa de Drakonus, donde ahora vivían la elfa-banshee Kelline y la undead Illiana.
En el camino Mariam noto que Regar observaba las edificaciones de cuero y madera tauren visiblemente admirado.
- Nunca habías estado aquí? – pregunto la paladín.
- Si, una vez, hace algunos años Fisko me trajo a conocer a Cairne Bloodhoof, durante la semana de los huérfanos -
- También ustedes pasean a sus huérfanos? – pregunto Mariam sorprendida – creí que solo lo hacían en Stormwind –
- Que no se diga que nuestras razas no tienen algo en común – dijo el orco.
- No me digas que también festejan la llegada del gran padre invierno, el festival lunar y festival del solsticio de verano? -
- No tengo ni idea del porque también las celebramos –
- Vaya, cada día se aprende algo nuevo –
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Casi al llegar a la casa de Drakonus, nuestros héroes se encontraron con un contingente de guardias tauren, parecían discutir con alguien a quien tenían rodeado.
- Hey ustedes – dijo uno de los guardias al ver acercarse al grupo – alguno de ustedes conoce a este enano? –
El tauren se movió dejando ver a un enano vestido con una armadura de placas similar a las usadas por los guardias de Ironforge, un casco con cuernos cubría su cabeza y rostro y solo se asomaba su larga barba negra, también pudieron ver una cabra de color café.
- Badimazhraz, que estás haciendo aquí? – dijo Mariam al reconocerlo – no deberías estar en Ashenvale? –
- Hola amigos, pues solo decidí venir a rendir mis respectos a Drakonus, pero estos bovinos no me dejaron ir donde la elfa, creen que soy un espía –
- Tuviste suerte que no decidieran tirarte desde el ascensor – dijo Fisko.
- O haberlo aplastado con nuestros cascos – dijo uno de los tauren.
- Si, se supone que cualquier visita de alguno de ustedes debe ser informada previamente si vienen solos – dijo otro de los guardias tauren.
- Debiste haber venido junto a Mariam desde Theramore, podrían haberte matado por entrar a hurtadillas en territorio de la horda – dijo el orco algo molesto.
- No se enojen muchachos, porque no olvidamos esto, bebemos unas cervezas y vamos de una vez donde las chicas –
- No se metan en problemas – dijo un guardia tauren – especialmente tu enano –
Diciendo esto, los tauren dieron media vuelta y se alejaron.
- Bonitas monturas amigos, esta es Ester – dijo el enano acariciando la cabeza de su cabra – por cierto, quien es este orco? –
- Es Regar, un nuevo miembro del grupo – dijo Mariam.
- Mucho gusto – dijo el enano dándole la mano al joven orco.
- Es un honor – dijo el orco – me han hablado mucho de usted -
- Espero que solo te hayan contado las cosas buenas – dijo el enano sonriendo y subiendo a su cabra – vamos andando, ya quiero ver a la hermosa Kelline -
- El decir cabra llamarse Ester? –dijo Asajj en voz baja a la paladín.
- Si, a veces creo que está un poco loco – respondió Mariam.
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Ya fuera de la casa de Drakonus, el guerrero orco bajo de su montura y toco a la puerta.
La puerta se abrió y la banshee Kelline se asomo.
- Amigos, que gusto verlos – dijo la elfa saludando alegremente.
- Hola preciosa – dijo Badimazhraz adelantándose rápidamente y dándole un beso en la mano – es un placer volver a verte -
- También me da gusto verte – dijo la elfa sonriendo – traen a un nuevo miembro del grupo? –
- Si, el es Regar – dijo Fisko.
- Mucho gusto – dijo Regar saludando a la elfa.
- Igualmente – dijo Kelline saludando cortésmente – Mariam tiempo sin verte, de donde sacaste ese sable nocturno? –
- Fue un regalo que me dieron en los reinos del este, después les contare -
- Pasen, pasen, no se queden afuera – dijo la elfa nocturna haciéndolos entrar a la casa.
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Dejaron a las monturas en un pequeño corral fuera de la casa, dejaron todo su equipaje en el primer piso, la elfa nocturna los condujo al segundo piso, abrió una puerta y todos pudieron ver a Illiana sentada en el suelo, estaba descalza, solo vestía una desgastada chaqueta sin mangas y un viejo pantalón.
- Illiana, hola amiga – dijo Asajj arrodillándose a su lado.
La undead la miro sin decir nada.
- Te ves bien – dijo el enano tratando de encontrar palabras adecuadas pero no se le ocurrió mucho – estas… como siempre… delgada –
Fisko observo el inexpresivo rostro de la undead, exactamente igual a cuando la vio hace dos semanas, exactamente igual que todos estos meses después de Theramore.
- Esperen abajo – dijo Mariam – Kelline, quédate aquí -
Fisko movió la cabeza afirmativamente, salió junto a Asajj, Badimazhraz y Regar, cerró la puerta y bajaron al primer piso, la troll comenzó a preparar comida.
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- No ha dicho nada en todo este tiempo – dijo Kelline – estoy muy preocupada por ella.
La paladin se paro al frente de la rogue, se sentó en el suelo y la tomo de las manos.
- Illiana, ya es hora de que reacciones – dijo Mariam – no eres la única que ha perdido a un ser amado, todos hemos sufrido -
La undead la miro sin mover ni un músculo de su pálido rostro.
- Todos nos hemos sobrepuesto a nuestras pérdidas – continuo Mariam - hemos continuado con nuestras vidas, hemos seguido adelante –
- Para ti es fácil decirlo – dijo Illiana fríamente.
Kelline se sobresalto al oír el sonido de la voz que no escuchaba hace casi un año, Mariam también se sobresalto, ya había olvidado el sonido siseante de su voz.
- Tu estas viva, todos los demás están vivos, yo estoy muerta – dijo Illiana - gracias a él recupere la cordura, recupere las ganas de vivir, el me hizo olvidar mi condición, cuando murió todo se termino, todo lo que me motivaba a seguir viviendo se acabo, debí haber muerto junto a el, desearía que el me hubiera asesinado tal como se lo ordeno Sylvanas –
- No digas tonterías – dijo Mariam dándole una bofetada en el rostro – Drakonus se sacrifico para destruir a Sylvanas, lo hizo por ti, para liberarte –
- Nunca podrás entender mi posición, mí amado esta muerto, sepultado a los pies de la ciudad que el tanto amaba –
- No sabes lo afortunada que eres –
- Afortunada?, llamas fortuna a haber visto morir a mi amado?, a…-
- Si, eres afortunada, pudiste estar junto a el en sus últimos momentos, te dijo sus últimas palabras, murió escuchando tu voz – dijo Mariam comenzando a llorar – estuviste a su lado cuando lo sepultamos, puedes visitar su tumba cuando quieras para dejarle flores, no todos tenemos la misma suerte –
- No te entiendo –
- Cuando volví a los reinos del este, conocí a alguien, alguien muy especial, fui muy feliz el poco tiempo que duro nuestro amor… -
- Que paso? –
- Esta muerto, murió a cientos de kilómetros de mi, solo me entere de su muerte varios meses después, muchas veces me he desvelado pensando en cómo sufrió en sus últimos momentos, si murió rápidamente o lenta y dolorosamente, si estaba solo, o junto a sus amigos, ni siquiera se cual fue el destino de su cuerpo… no tengo un lugar donde dejarle flores –
- Donde murió? –
- En Naxxramas, la guarida de tu asesino –
- Kel’Thuzad…- dijo Illiana sintiendo un escalofrió recorrer su espina dorsal – pero como? –
- Es una larga historia que no te contare ahora, solo la contare cuando estemos todos reunidos en Ashenvale – dijo Mariam poniéndose de pie y dándole la espalda – ahora te pregunto, vas a quedarte aquí lamentándote para siempre, o vendrás a escuchar toda la historia junto a tus amigos? –
Diciendo esto la paladín salió de la habitación cerrando la puerta.
- Yo quiero ver a los demás – dijo Kelline sentándose en el suelo al lado de Illiana y tomándola de las manos – quiero reunirme con mi querida hermana, y también quiero escuchar toda la historia, y tu? que quieres hacer? -
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Mariam salió de la habitación y bajo rápidamente al primer piso, los demás estaban comiendo en el comedor.
- Como te fue con ella? – pregunto Fisko – vendrá con nosotros a Ashenvale? –
- No lo se, pero ya volvió a hablar – dijo la paladín sentándose a la mesa – ya había olvidado su tenebrosa voz -
- Entonces, esperar por ella para ir a cementerio? – pregunto Asajj.
- Terminemos de comer y veamos si decide bajar –
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Nuestros héroes esperaron unos minutos y nadie bajo del segundo piso, entonces decidieron ir a la tumba de Drakonus, al regreso verían si acaso Illiana decidía ir con ellos a Ashenvale.
Abandonaron la vivienda de madera, subieron a sus monturas y se encaminaron al ascensor norte. Mariam se quedo al final de la fila y miro hacia atrás con la esperanza de ver salir a Illiana de la casa, pero nada paso.
Luego de algunos minutos llegaron a los ascensores.
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Una de las más notorias características de Thunderbluff, es que se encuentra construida sobre altas mesetas de más de 200 metros de altura. La única forma de acceder a la capital tauren es mediante wyverns, o mediante sus ascensores.
Básicamente cada uno estaba conformado por un gigantesco tronco de madera, cortado por los orcos Warsong de los enormes arboles de Ashenvale.
La parte superior del tronco está rematado en un tótem que simula una cabeza de un tauren, esta decorada con pintura de color rojo, blanco y verde. Se trata de una representación de la madre tierra.
A cada lado del enorme tronco están situadas dos estructuras que son usadas para subir y bajar, dichas estructuras recuerdan a una pequeña choza de madera y cuero sin sus paredes verticales. Estas estructuras son izadas y bajadas mediante cuerdas y poleas, la propulsión es entregada por kodos domesticados que se encuentran en la base del tronco principal.
La forma de acceder a las estructuras para los pasajeros, es mediante dos plataformas de madera de 30 metros de largo y unos 4 metros de ancho cada una.
Al llegar Asajj miro la plataforma de madera y recordó cuando hace casi exactamente un año atrás, se enfrentaron a los malvados humanos que habían arrasado el campamento Taurajo. Recordó cuando cayó junto al mago humano al fondo de Thousand Needles, y como logro vencerlo arrebatándole una frágil pluma.
Fisko y Regar subieron al primer ascensor, los operadores activaron el mecanismo y luego de varios viajes todos estaba abajo, comenzaron la lenta marcha hacia el pequeño cementerio que se encuentra en los pies de la meseta que aloja la ciudad tauren.
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Los tauren tienen la costumbre de momificar a sus muertos, después del ritual de embalsamamiento los cuerpos son envueltos en una gruesa manta colorida dejando solamente descubierta la cabeza, según su tradición, esto es para que el muerto pueda ser reconocido por sus ancestros.
Posteriormente el cuerpo del difunto es colocado sobre una plataforma de madera horizontal que se encuentra a unos 3 metros de altura sostenida por postes de madera.
Bajo las plataformas son dejadas jarras, vasijas, armas y otras posesiones personales que el difunto podría necesitar en su viaje al más allá.
También es costumbre colocar una especie de adorno llamado “cazador de sueños” que según la creencia posee poderosos encantamientos para proteger al difunto de espíritus malvados.
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El cuerpo de Drakonus también fue embalsamado, pero a diferencia de los demás tauren fue sepultado en una tumba excavada en el suelo y posteriormente cubierto con una lapida como era la costumbre de los humanos, este inusual procedimiento para los tauren fue solicitado por Illiana y aceptado por Cairne Bloodhoof.
Nuestros heroes detuvieron sus monturas poco antes de llegar al cementerio, descendieron de ellas y caminaron hasta situarse al lado de la tumba de su amigo.
Fisko se saco el guante derecho, puso su mano sobre la lapida.
- Saludos hermano – dijo el orco hablando en idioma tauren.
Cada uno de los demás aventureros imitaron al orco, todos habían memorizado una frase en idioma tauren.
Cuando el último finalizo, todos permanecieron en silencio elevando una oración a los ancestros, a la luz o alguna otra deidad de su devoción.
- Saludos amado – dijo una voz siseante en idioma tauren.
- Illiana! – dijo Fisko – has venido –
La undead movió afirmativamente la cabeza, estaba sentada en el sable nocturno de Kelline, la elfa nocturna caminaba al lado de su montura y la traía sujeta de las riendas e hizo que se acercara a la tumba.
- No puede caminar – dijo Kelline – no ha usado sus piernas en casi un año y no puede mantenerse en pie, me costo un poco, pero pude vestirla para la ocasión –
Illiana vestía una armadura de cuero azul oscuro con detalles dorados
- Entonces vendrán con nosotros a Ashenvale – dijo Mariam.
- Si, queremos escuchar el resto de la historia – dijo la elfa.
- Que historia? – pregunto el orco intrigado.
- A su debido tiempo amigo mío – dijo Mariam.
El sol ya estaba comenzando a esconderse tras las montañas al noroeste de las mesetas que albergaban la capital tauren, pronto caería la noche.
Illiana se despidió de la tumba de Drakonus y prometió que lo visitaría todos los días, todos comenzaron a caminar hacia sus monturas.
Fisko permaneció de pie al lado de la tumba.
- Durante todo este año le he dado vueltas al asunto y aun no encuentro una respuesta – dijo el orco en voz baja – como fue posible que Sylvanas te dominara, como fue posible que asesinaras a tu viejo amigo Segvrim y a tu mas vieja amiga Drilania, porque al final la atacaste? Acaso determinaste necesario sacrificar las vidas de dos de tus amigos para salvar a Azeroth de este terrible mal? No lo creo, tu no lo harías, se que hubieras preferido morir a permitir que alguno de nosotros muriera, debe haber otra razón, una razón que aun no logro dilucidar -
- También me he preguntado que paso con el – dijo Mariam acercandose – la única conclusión posible es que Sylvanas lo domino a través de esa maldita espada y en el ultimo momento logro romper el control -
- Si, es lo mas lógico, pero porque no domino también al elfo? -
- No lo se, quizás eligió dominar al más fuerte de los dos –
- No lo creo, si quería destruirnos el mejor modo hubiera sido dominándolos a ambos, así se habría asegurado, pero por algún motivo no lo hizo -
- Y si Raziel es inmune a ese tipo de conjuro? –
- No lo se, quizás nunca lo sepamos -
Fisko elevo una última oración a los ancestros pidiendo la sabiduría para disipar todas sus dudas referentes a la traición de Drakonus, camino junto a la paladín para unirse a sus otros amigos que esperaban camino a los ascensores.
- Esperen – dijo Illiana – después de Undercity estuvimos aquí unos pocos días, lejos de las aventuras, los peligros y los despiadados enemigos, en ese corto tiempo Drakonus me llevaba a pasear por alrededor de las mesetas, me gustaría recorrer una vez mas ese camino junto a ustedes –
- Por supuesto – dijo Mariam desmontando de su sable nocturno – con gusto iremos contigo –
Todos los demás desmontaron y comenzaron a caminar al lado de sus monturas bordeando el pie de las mesetas, pronto oscureció.
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Ya estaban cerca de los ascensores del lado oeste cuando la oscuridad era casi absoluta, las plataformas de acceso estaban iluminadas por antorchas, al igual que el camino que conducía a la villa Bloodhoof al sur.
- Como te sientes Illiana? – pregunto Fisko –
- Me siento bien, fue muy reconfortante recorrer las planicies junto a mis amigos –
- Me alegro mucho, ahora debemos preparar nuestro viaje a Ashenvale, no será tan rápido como el viaje hacia acá, no hay portales a Splintertree por lo que iremos en wyvern –
- Y nuestras monturas? –pregunto el enano.
- No se preocupen, tenemos la solución cortesía de nuestros amigos forsaken – dijo Fisko -resulta que…-
- Oigan, que es eso? – pregunto Regar apuntando en dirección suroeste – veo luces –
- Luces? – dijo el orco mirando en la dirección – no hay nada ahí, el campamento Bloodhoof es lo más cercano a Thunderbluff y esta a varios kilómetros al sur –
- Deberíamos ir a investigar – dijo Mariam – parecen fogatas, podrían ser enemigos acampando –
- Tienes razón, vamos a ver de qué se trata –
Nuestros héroes subieron a sus monturas y cabalgaron en dirección a las misteriosas luces.
Pronto pudieron ver de qué se trataba, eran carros y carpas dispuestos en una planicie, todo el lugar estaba iluminado por antorchas y cercado por un cierre de madera.
Los aventureros se acercaron cautelosamente y se dirigieron hacia lo que parecía ser el frente, había dos postes a modo de puerta, entre ellos había una tela de color verde y tenia dibujado lo que asemejaba un ojo de color morado.
- Pero que se supone que es esto? – dijo Fisko.
- Luce como una feria ambulante o algo así – dijo Mariam – pero parece desierta –
- Esto me parece muy extraño, deberíamos volver a Thunder Bluff para buscar algunos guardias e investigar más a fondo –
- Ser buena idea, este lugar darme escalofríos – dijo Asajj.
Nuestros héroes dieron media vuelta y casi inmediatamente sonó una melodía a sus espaldas, dieron la vuelta y vieron a muchos humanoides de distintas razas, unos tocaban instrumentos musicales, otros caminaban por el lugar, era como si de pronto estuvieran en otro lugar, un enorme ogro se acerco al grupo, a su lado venia un gnomo que vestía un traje morado y un gran sombrero del mismo color.
- Sean bienvenidos, hombres, mujeres, vivos y muertos – dijo el gnomo – todas las razas son bienvenidas, hordas, alianzas, todos pueden pasar, todos pueden ser testigos de las maravillas que tiene para ustedes la Feria de la Luna Oscura –
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Fin del capítulo.










Puta pa que terminai los capítulos así.. quedo metido ¬¬…
Que onda Naxxramas? van a ir ahí!! :O?!?
Van a quedar endeudados en la feria :O!?!?!?
agosto 12, 2011 a las 4:39 pm